Tres hombres han sido arrestados en Lleida por su implicación en un robo en una vivienda. La policía los vincula a la conocida 'Banda de los Fantasmas' de Chile, que opera internacionalmente.
Una investigación realizada por la unidad de investigación de Mollerussa ha llevado a la detención de tres hombres relacionados con un robo ocurrido en una casa de Juneda, Lleida. Los detenidos son parte de un grupo criminal conocido como la ‘Banda de los Fantasmas’, famosa por sus atracos y delitos violentos. Según el sargento Rubèn Carrera, jefe de la unidad, este grupo tiene una notable movilidad y se caracteriza por su capacidad para operar en diferentes países europeos.
El robo se produjo cuando los delincuentes forzaron una persiana y rompieron un cristal para acceder al interior del domicilio. Al llegar los Mossos d’Esquadra, encontraron el lugar revuelto y con indicios claros de que se habían llevado objetos valiosos. La rápida respuesta policial fue posible gracias a la colaboración ciudadana; varios vecinos informaron sobre un vehículo sospechoso que había estado observando casas antes del incidente.
Los investigadores rastrearon el vehículo, que pertenecía a una plataforma de alquiler entre particulares, lo que les permitió identificar patrones inusuales en sus movimientos. Este tipo de actividad es común entre grupos criminales especializados en robos domiciliarios. Al día siguiente del asalto, los sospechosos fueron vistos realizando maniobras similares en otras localidades cercanas.
La policía logró detener a dos miembros del grupo mientras inspeccionaban otra vivienda en Calaf, Anoia. Vestían ropa oscura y gorras para ocultar su identidad mientras uno permanecía al volante del coche vigilando el área. Gracias a esta vigilancia constante y al uso estratégico del vehículo, lograron evitar controles policiales previos.
Durante las detenciones se incautaron diversos objetos: desde herramientas utilizadas para forzar accesos hasta joyas y relojes robados cuya procedencia está siendo investigada. El sargento Carrera destacó que estos delitos son difíciles de rastrear debido a su naturaleza furtiva; muchos pasan desapercibidos si no son detectados inmediatamente.
A pesar de las dificultades inherentes a este tipo de crímenes, las autoridades están trabajando estrechamente con Europol y las fuerzas policiales chilenas para desmantelar redes internacionales como esta. De hecho, uno de los detenidos presentó una identidad falsa que ahora está bajo verificación judicial.
Los tres hombres fueron puestos a disposición judicial el pasado 7 de agosto e ingresaron en prisión preventiva mientras continúan las investigaciones sobre posibles vínculos con otros robos cometidos anteriormente. Esta situación resalta la importancia del trabajo conjunto entre ciudadanos y cuerpos policiales para combatir el crimen organizado.
