El Ayuntamiento de Barcelona inicia 'Persianes que fan barri', un proyecto que transformará las persianas de 185 comercios con intervenciones artísticas. Con un presupuesto de más de 200.000 euros, busca fortalecer la economía local y la cohesión social.
La ciudad condal ha dado un paso significativo hacia la revitalización del comercio local con el lanzamiento del proyecto ‘Persianes que fan barri’. Esta iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona en colaboración con la Barcelona Creativity & Design Foundation (BCDF), contempla intervenciones artísticas en las persianas de 185 comercios distribuidos en 15 asociaciones y ejes comerciales a lo largo de los diez distritos de la ciudad. La acción, que cuenta con un presupuesto superior a 200.000 euros, se enmarca dentro del programa de actos por la Capitalidad Europea del Comercio Local, reconocimiento que Barcelona ostenta por primera vez este año.
La concejala Raquel Gil ha subrayado la importancia del diseño y la creatividad como herramientas para innovar en el comercio cercano. «Este proyecto busca repensar espacios y formas de comunicación adaptadas a los nuevos hábitos de consumo», afirmó Gil, añadiendo que esta transformación no solo mejora la experiencia del cliente, sino que también contribuye a crear un tejido comercial más dinámico y cohesionado.
El comercio local es fundamental para el desarrollo económico y social de Barcelona. Con 61.875 establecimientos activos generando más de 152.000 empleos, este sector representa aproximadamente el 13,29% del PIB barcelonés. Sin embargo, enfrenta desafíos significativos debido a cambios en los hábitos de consumo y la competencia creciente de grandes plataformas digitales.
Los artistas seleccionados para participar en ‘Persianes que fan barri’ son once creativos locales que trabajarán codo a codo con comerciantes para dar vida a sus visiones artísticas. Entre ellos se encuentran nombres como Emily Eldridge en Horta-Guinardó y Roc Blackblock en Sant Martí, quienes aportarán su talento al embellecimiento urbano mientras promueven una conexión más fuerte entre los negocios locales y sus comunidades.
Esta iniciativa no es aislada; se suma al Plan Endreça del Ayuntamiento, diseñado para mejorar espacios públicos mediante colaboraciones artísticas similares en otros barrios como Sants-Montjuïc y Gràcia. En total, estas acciones han recibido una inversión adicional cercana a los 67.740 euros.
La propuesta también responde a una necesidad urgente: adaptar el comercio local a las nuevas realidades económicas post-pandemia y fomentar su resiliencia frente al auge del comercio electrónico. Según estudios recientes, las tiendas físicas deben reinventarse no solo ofreciendo productos únicos sino también experiencias memorables para atraer clientes.
Con proyectos como ‘Persianes que fan barri’, Barcelona busca no solo embellecer su paisaje urbano sino también reforzar su identidad cultural y comunitaria frente a los retos contemporáneos. Los comerciantes interesados pueden obtener más información sobre cómo participar o beneficiarse de esta iniciativa visitando [barcelona.cat/persianes-que-fan-barri](http://barcelona.cat/persianes-que-fan-barri). Este esfuerzo colectivo promete transformar no solo las fachadas comerciales sino también fortalecer el sentido comunitario entre vecinos y visitantes.
