El gobierno de Girona, liderado por Lluc Salellas, logra aprobar su nuevo cartapacio gracias a la abstención del PSC. Este acuerdo incluye compromisos sobre el parque Jordi Vilamitjana y mejoras en limpieza.
La ciudad de Girona ha dado un paso significativo hacia la reestructuración de su gobierno municipal tras la aprobación del nuevo cartapacio, que se llevará a cabo este viernes. Esta decisión fue posible gracias a la abstención del PSC, principal partido opositor, que ha condicionado su apoyo a varias medidas clave. El alcalde Lluc Salellas, al frente de un gobierno en minoría formado por Guanyem y ERC, se enfrenta a nuevos desafíos tras la salida de Junts del tripartito. La nueva organización incluirá tres tenencias de alcaldía: dos para Guanyem y una para ERC. Además, el alcalde asumirá nuevas competencias como las concejalías de Promoción Económica y Servicios Jurídicos.
Uno de los puntos más destacados del acuerdo es la protección del parque Jordi Vilamitjana, que está amenazado por las futuras edificaciones relacionadas con el hospital Josep Trueta. Según un compromiso alcanzado entre el Ayuntamiento y la Generalitat en noviembre de 2025, se buscarán alternativas para evitar que este espacio verde sea afectado por las obras sin retrasar los plazos establecidos.
Además, el PSC ha exigido mejoras en los servicios municipales como parte de su apoyo al nuevo cartapacio. Esto incluye un mayor control sobre las obligaciones de limpieza por parte de la empresa concesionaria y el inicio de preparativos para un nuevo contrato que entrará en vigor en 2030. La portavoz socialista Bea Esporrin subrayó que estas medidas son esenciales para garantizar una gestión más eficiente y ordenada.
Otro aspecto importante es la cesión al Ministerio de Cultura de terrenos en Fontajau para construir el Archivo Histórico Provincial y también se entregará el antiguo convento de Sant Josep al Ayuntamiento. Este movimiento busca fortalecer la infraestructura cultural local.
Las partes han acordado mantener reuniones periódicas para evaluar el cumplimiento de estos acuerdos. Quim Ayats, teniente alcalde, enfatizó que esta nueva realidad política exige diálogo y colaboración entre diferentes grupos políticos para avanzar en proyectos significativos como el Campus de Salud o mejorar espacios culturales como el Cine Truffaut.
La transformación urbana también está en agenda; se impulsará una tercera fase en la calle La Creu con cambios destinados a mejorar movilidad y seguridad vial eliminando islas situadas en la calzada.
Este acuerdo no solo representa una reorganización interna sino también un compromiso hacia los ciudadanos para abordar problemas urgentes como la limpieza pública y proteger espacios verdes vitales. Con estas acciones concretas, Girona busca avanzar hacia una gestión más efectiva e inclusiva.
