La publicación en internet de información personal de 568 agentes ha generado un fuerte rechazo entre los sindicatos policiales. Se han presentado denuncias ante la Autoritat Catalana de Protecció de Dades por considerar el hecho como grave.
La Guardia Urbana de Barcelona enfrenta una crisis interna tras la divulgación en línea de datos personales de al menos 568 agentes. Esta situación ha provocado un malestar significativo dentro del cuerpo policial, ya que cualquier persona puede acceder a información como nombres, apellidos, unidad y turno de servicio simplemente introduciendo el número de identificación personal (TIP) en Google. La controversia surgió a raíz de una resolución sobre movilidad publicada en la gaceta municipal, lo que llevó a los sindicatos Sip-Fepol y Csif a presentar una denuncia formal ante la Autoritat Catalana de Protecció de Dades.
Los representantes sindicales han calificado esta exposición como “extrema gravedad”, especialmente considerando el contexto actual donde España se encuentra en nivel 4 de Alerta Antiterrorista. Según fuentes del sindicato Sip-Fepol, es “una irresponsabilidad intolerable” que esta información siga disponible en internet. A pesar del aviso previo al Ayuntamiento por parte del sindicato sobre la publicación, los datos continúan accesibles.
En respuesta a las preocupaciones planteadas por los sindicatos, el Consistorio ha prometido tomar medidas urgentes para retirar esta información sensible. Sin embargo, Csif ha criticado lo que consideran una “dejadez administrativa” por parte del gobierno municipal. El Ayuntamiento ha asegurado que se iniciará una búsqueda activa para identificar otros documentos similares y se compromete a publicar solo la “información imprescindible” relacionada con procesos selectivos internos.
El grupo municipal Junts también ha reaccionado ante este incidente, calificándolo como “gravísimo” y exigiendo explicaciones inmediatas al gobierno liderado por Jaume Collboni. Han registrado un total de 27 preguntas dirigidas al Consistorio para exigir responsabilidades y garantizar que situaciones similares no vuelvan a ocurrir.
Además de solicitar la retirada inmediata de los datos expuestos, los sindicatos han instado al Ayuntamiento a ofrecer a los agentes afectados la opción de cambiar su TIP para proteger su identidad en el futuro. Este tipo de incidentes no son nuevos; hace unos años, otro caso similar ocurrió cuando se filtraron datos personales relacionados con funcionarios públicos en un contexto diferente pero igualmente preocupante.
A pesar del compromiso del Ayuntamiento para abordar esta situación, queda por ver cómo se implementarán estas medidas y si realmente se garantizará la protección adecuada para todos los miembros del cuerpo policial. Los ciudadanos pueden estar atentos a futuras actualizaciones sobre este tema crítico y cómo afectará las operaciones diarias dentro del cuerpo policial.
