La Federació d'Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona solicita la reinstauración de los peajes en la AP-7, argumentando que la gratuidad ha incrementado el tráfico y los accidentes. La medida busca mejorar la seguridad y el mantenimiento de la vía.
La Federació d’Hostaleria i Turisme de les Comarques de Girona ha solicitado formalmente al Govern que se restablezcan los peajes en la autopista AP-7, eliminados en septiembre de 2021. Según esta organización, desde que se hizo gratuita, la autopista ha experimentado un aumento del tráfico diario del 40%, así como un incremento equivalente en el número de accidentes con víctimas. Este aumento también incluye un alarmante 80% más de vehículos pesados circulando por esta vía. La patronal del sector turístico considera que estas cifras son indicativas de una situación crítica: «La circulación se encuentra en un estado de colapso permanente», afirman.
El deterioro del estado físico de la carretera es otro punto crítico señalado por los hosteleros. La federación denuncia el «deficiente estado de conservación» y menciona que hay objetos peligrosos frecuentemente presentes en la calzada, como neumáticos o pivotes, lo cual representa un riesgo significativo para todos los usuarios. En su comunicado, subrayan que «Catalunya no puede permitirse infraestructuras tan deterioradas y peligrosas».
Además, han observado un aumento preocupante en los robos a conductores en esta ruta, atribuyéndolo a delincuentes multirreincidentes que operan sin restricciones. Para abordar estos problemas, proponen que el sistema de peaje sea gestionado por una empresa concesionaria con tarifas justas y asequibles para los conductores.
Los empresarios turísticos prefieren este modelo al sistema alternativo planteado recientemente por el Govern: una viñeta que consideran menos efectiva para controlar el uso real de la autopista. Argumentan que el peaje permite identificar a quienes realmente utilizan esta infraestructura y evita saturaciones en otras vías secundarias.
En cuanto a las soluciones propuestas, además del regreso al sistema de peajes, también piden una remodelación integral que incluya un carril exclusivo para vehículos pesados. Esta medida busca reducir riesgos al separar camiones y coches ligeros, mejorando así tanto la fluidez del tráfico como disminuyendo las posibilidades de accidentes.
Históricamente, este tipo de medidas no son nuevas; antes del año 2000 ya existían sistemas similares en otras autopistas españolas donde se logró reducir notablemente tanto el tráfico como los incidentes viales tras implementar peajes adecuados. La situación actual pone sobre la mesa un debate crucial sobre cómo gestionar las infraestructuras viales para garantizar tanto seguridad como eficiencia.
Para aquellos interesados en seguir este tema o participar en futuras discusiones sobre movilidad y seguridad vial, se recomienda estar atentos a las convocatorias públicas organizadas por entidades locales donde se abordarán estas problemáticas. Las próximas reuniones están programadas para finales del mes próximo.
