Más de 1.000 firmas respaldan la petición de los residentes del barrio de Rocafonda en Mataró, quienes demandan acciones concretas ante el deterioro y problemas de convivencia que enfrentan desde hace años.
Más de mil vecinos del barrio de Rocafonda en Mataró han iniciado una campaña de recogida de firmas para exigir al Ayuntamiento que tome medidas inmediatas frente a los crecientes problemas de convivencia y el deterioro del entorno. Esta iniciativa surge tras años de desinversión pública que han llevado a una situación insostenible, marcada por el ruido nocturno, la falta de limpieza y actos vandálicos como la quema de contenedores.
En un comunicado emitido recientemente, los organizadores expresaron su preocupación por cómo estas situaciones afectan la vida diaria del vecindario. “No se puede atribuir todo al incivismo”, señalaron, enfatizando que las causas son más profundas y están relacionadas con la falta de recursos y atención por parte del gobierno local.
La plataforma vecinal ha delineado cuatro medidas prioritarias que consideran esenciales para abordar estos problemas. En primer lugar, solicitan la creación urgente de una comisión conjunta entre el Ayuntamiento, las entidades locales y los propios vecinos, con reuniones periódicas para evaluar el progreso en las soluciones acordadas.
Además, piden un plan excepcional para mitigar los disturbios nocturnos. Esto incluiría una presencia policial constante en las áreas más conflictivas y un enfoque coordinado para identificar a los responsables e involucrar a sus familias en la prevención futura.
Otro aspecto crucial es el establecimiento de un Pla de Barri, dotado con recursos suficientes para fomentar la convivencia pacífica, mediación comunitaria y mejorar el espacio público. Los residentes también abogan por más zonas verdes y equipamientos adecuados para niños y jóvenes.
Aparte de estas propuestas, reclaman mejoras significativas en el servicio municipal de limpieza, así como una revisión del modelo actual y ubicación de los contenedores. La situación actual ha llevado a un mantenimiento deficiente en calles, plazas y parques; incluso se menciona la necesidad urgente de aclarar la gestión del parking subterráneo del parque Rocafonda.
“Rocafonda no necesita más estigmatización”, afirman los impulsores. En lugar de ser vistos como problemáticos, desean ser reconocidos como parte activa en busca de soluciones efectivas que garanticen un entorno digno donde vivir.
A lo largo del tiempo, este barrio ha sido objeto tanto del abandono como del estigma social. Históricamente considerado uno de los sectores menos favorecidos dentro del Maresme, Rocafonda ha luchado por obtener atención adecuada desde hace décadas. Sin embargo, esta nueva movilización podría marcar un punto crucial hacia cambios significativos si logra captar la atención necesaria por parte del consistorio.
La recogida actual ya ha superado las 1.000 firmas, lo cual demuestra el amplio apoyo entre los residentes. Con esta acción esperan que sus demandas sean escuchadas por las autoridades locales antes que finalice este mes. La comunidad está decidida a no permitir que sus preocupaciones caigan en oídos sordos.
