La Policía Local arrestó a dos hombres tras un robo en una masía alquilada por turistas británicos. Los ladrones sustrajeron joyas y dispositivos electrónicos valorados en miles de euros.
Un robo audaz tuvo lugar el pasado 2 de agosto en una masía de Santa Cristina d’Aro, donde dos familias británicas disfrutaban de sus vacaciones. Dos hombres, ambos de 47 años, aprovecharon la distracción de los adultos que se encontraban en el jardín y la tranquilidad del sueño de los menores para entrar a la propiedad. El suceso ocurrió entre las diez y las once de la noche, cuando los ladrones accedieron a la finca sin ser detectados.
Los delincuentes se llevaron un botín considerable que incluía un reloj de alta gama, varios dispositivos electrónicos como dos ordenadores portátiles y teléfonos móviles, así como joyas y otros objetos personales. Entre lo robado también había una bolsa con documentación personal y una cartera que contenía cien libras esterlinas.
Al día siguiente, gracias a la rápida actuación de la Policía Local, se encontró parte del material robado en un descampado cercano. En esta búsqueda se recuperaron los teléfonos móviles, las calculadoras y documentos personales que habían sido desechados por los ladrones.
La investigación llevó a los agentes hasta Castell-Platja d’Aro, donde fueron detenidos los sospechosos en la avenida S’Agaró. Durante el registro personal, se les encontró una cartera negra con 105 libras esterlinas y dos altavoces portátiles que habían sido robados. Posteriormente, al registrar su domicilio, las autoridades hallaron el resto del material sustraído durante el robo.
Ambos detenidos tienen antecedentes penales por delitos similares y fueron puestos a disposición judicial tras su arresto. Este tipo de incidentes no son nuevos en la zona; hace apenas un año se reportó otro robo similar en una propiedad vacacional cercana.
Las autoridades han instado a los propietarios de viviendas vacacionales a tomar precauciones adicionales para evitar este tipo de situaciones. Se recomienda instalar sistemas de seguridad adecuados e informar a las fuerzas del orden sobre cualquier actividad sospechosa durante estancias turísticas. La comunidad local también ha mostrado su preocupación por estos delitos que afectan tanto a residentes como a visitantes.
