Miles de usuarios quedaron varados en estaciones del sur de Catalunya tras un deficiente servicio ferroviario durante el regreso del eclipse solar. La falta de previsión ha desatado la indignación generalizada.
La jornada posterior al eclipse solar total del 12 de agosto se convirtió en un verdadero caos para miles de viajeros que intentaban regresar a sus hogares en el sur de Catalunya. Renfe y Adif, responsables del transporte ferroviario, admitieron haber subestimado la demanda, lo que resultó en largas esperas y condiciones deplorables para los pasajeros. En estaciones como Tarragona, las aglomeraciones fueron tales que los Mossos d’Esquadra tuvieron que intervenir para regular el acceso a las plataformas.
El gerente de operaciones de Rodalies, David Andrés, reconoció que la planificación fue insuficiente, destacando que solo se fletó un tren adicional desde Tortosa hacia Barcelona a última hora del día del fenómeno astronómico. “Pusimos todo lo que teníamos disponible”, justificó Andrés, aunque muchos usuarios no pudieron viajar o llegaron con retraso significativo.
Las cifras son alarmantes: la línea R16 vio un incremento de usuarios diarios pasando de 1.800 a 3.600, mientras que la R15 registró hasta 600 validaciones más de lo habitual, lo que representa un aumento del 60%. Este desbordamiento evidenció una falta crítica en la capacidad operativa ante un evento previsto con antelación.
A pesar de los esfuerzos por mitigar el problema con un tren extra organizado durante la noche, solo alrededor de un centenar de personas pudo beneficiarse de este servicio improvisado. Las condiciones dentro de los trenes también fueron motivo de preocupación; muchos viajaron apretujados y bajo temperaturas extremas debido al calor veraniego.
Bajo esta presión, Benjamin Mola, trabajador en la estación tarraconense, admitió: “Hubo un problema de previsión”. La situación se complicó aún más por incidencias técnicas en Castelldefels que limitaron el paso a solo dos trenes por hora.
A medida que las críticas aumentaban tanto entre los usuarios como desde partidos políticos como Junts y PP, estos exigieron explicaciones al Govern sobre cómo se gestionó el operativo post-eclipse. Juan Fernández del PP catalán instó al presidente Salvador Illa a rendir cuentas sobre este fiasco logístico y cuestionó si hubo una intención detrás del uso promocional del eclipse por parte del Ejecutivo.
A pesar del malestar generalizado y las promesas de mejora futura con nuevos trenes programados para entrar en servicio a principios de 2027, muchos viajeros continúan preocupados por su experiencia reciente. Para aquellos planeando viajes futuros desde Tarragona o localidades cercanas hacia Barcelona o otras ciudades importantes, es recomendable consultar horarios actualizados y considerar alternativas como autobuses o vehículos particulares hasta que se resuelvan estos problemas operativos.
