La Generalitat busca asumir el control de las estaciones de Rodalies, actualmente en manos de Renfe y Adif. Este cambio podría transformar la experiencia del usuario en el transporte ferroviario catalán.
La Generalitat de Catalunya ha anunciado su intención de gestionar las 200 estaciones que conforman la red de Rodalies, actualmente bajo la titularidad de Renfe y Adif. Esta decisión se produce en un contexto donde el transporte ferroviario ha sido objeto de críticas por su deficiente valoración entre los usuarios. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha subrayado que este traspaso es una prioridad para mejorar la calidad del servicio y responder a las demandas históricas de los ciudadanos.
Desde la presentación del plan Rodalies 2020-2030 hace casi seis años, se han prometido inversiones significativas que ascienden a 8.037 millones de euros. A pesar del avance en obras e infraestructuras —con un cumplimiento del 70% según la Administración—, muchos usuarios aún no perciben mejoras sustanciales en su experiencia diaria. Las encuestas recientes indican que el tren es considerado el medio menos valorado por los catalanes.
De las 200 estaciones, 94 pertenecen a Adif y 106 a Renfe, pero todas están gestionadas por Renfe. La primera línea que será transferida al nuevo operador, Rodalies de Catalunya, será la R1, lo que facilitará la integración ya que todas sus estaciones son propiedad de Renfe. Este traspaso está alineado con los acuerdos alcanzados entre el PSOE y ERC durante la investidura en noviembre del 2023.
Paneque ha destacado que se priorizarán aquellos proyectos con un impacto inmediato en el servicio. Esto incluye mejoras en más de 40 estaciones, donde se han realizado transformaciones significativas como accesibilidad mejorada y ampliación de andenes para trenes con mayor capacidad. Entre las estaciones ya renovadas están Colera y Port Aventura.
A pesar del progreso visible, hay muchas obras aún pendientes. La estación más emblemática en desarrollo es la Sagrera, cuya finalización está prevista para 2032. Además, se trabaja intensamente en otras paradas clave como Sants y nuevas conexiones hacia el aeropuerto El Prat.
A medida que avanza este ambicioso proyecto ferroviario, los ciudadanos esperan ver resultados tangibles pronto. La nueva estación Molins de Rei también promete ser un punto crucial; tras años paralizada por problemas administrativos, su apertura está programada para el verano del 2027. Sin embargo, hasta entonces los usuarios deberán seguir lidiando con un sistema que aún tiene mucho camino por recorrer antes de ofrecer una experiencia satisfactoria.
