Las intensas tormentas de ayer en Tarragona dejaron a 30 personas bajo atención médica, con cuatro hospitalizados. Los servicios de emergencia respondieron a más de 100 incidentes relacionados con el mal tiempo.
Las fuertes tormentas que azotaron Tarragona el pasado 24 de agosto han generado un considerable despliegue de los servicios de emergencia, resultando en 30 personas atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) en toda Catalunya. De estas, cuatro fueron trasladadas a hospitales en Vilafranca del Penedès, Barcelona y Tarragona, aunque afortunadamente no se reportaron casos graves entre los pacientes. La situación se complicó debido a las condiciones climáticas extremas que llevaron a la activación de una alerta naranja en la región.
Entre las incidencias más comunes, se registraron árboles caídos y granizadas con piedras del tamaño de pelotas de tenis, lo que causó daños significativos en infraestructuras públicas y privadas. Según los datos proporcionados por los Bombers de la Generalitat, entre las 17:00 y las 18:30 horas, se recibieron un total de 129 avisos, siendo la mayoría concentrados en Tarragona.
A pesar del caos generado por las inclemencias del tiempo, los equipos médicos lograron atender rápidamente a los afectados. Cuatro personas fueron llevadas al Hospital Santa Tecla en Tarragona, mientras que otros dos pacientes fueron trasladados al Hospital Vall d’Hebron y al Hospital Alt Penedès. Las autoridades sanitarias confirmaron que todos estaban fuera de peligro.
La jornada posterior a las tormentas fue dedicada a evaluar los daños causados. Protección Civil levantó su aviso alrededor de las 22 horas, tras registrar acumulaciones superiores a 60 litros por metro cuadrado en solo tres horas en áreas como Baix Camp y Tarragonès. El número total de llamadas recibidas por el servicio 112 alcanzó las 373, generando un total de 259 expedientes, lo que refleja la magnitud del impacto.
A medida que avanza el día, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha indicado que no se prevén nuevas lluvias o tormentas para hoy, permitiendo así una oportunidad para realizar un balance completo sobre los daños ocasionados. Este tipo de fenómenos meteorológicos no son nuevos para la región; sin embargo, el impacto reciente ha sido significativo comparado con eventos similares ocurridos hace cinco años, cuando también se registraron fuertes lluvias pero con menos incidencias reportadas.
A medida que los residentes comienzan a recuperarse del susto inicial y evalúan sus propiedades afectadas, es crucial seguir las recomendaciones locales sobre seguridad y limpieza tras inundaciones o desastres naturales. Para aquellos afectados por daños materiales o lesiones menores durante este evento climático extremo, es recomendable contactar con sus aseguradoras para iniciar reclamaciones pertinentes.
