Las obras de la B-25, que conectan Sant Boi con la C-32, han concluido tras una inversión de 65,8 millones. Este proyecto mejora significativamente la movilidad en la región.
Las obras de la B-25 han llegado a su fin, facilitando el acceso a Sant Boi de Llobregat y Cornellà. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible anunció este avance el pasado viernes, destacando que se han completado los enlaces de Sant Boi norte y Sant Boi-Cornellà hacia la C-32 en dirección a Castelldefels. Con un presupuesto total de 65,8 millones de euros, este proyecto es parte fundamental para mejorar la infraestructura vial del Baix Llobregat.
Desde el , los conductores pueden transitar por 1,95 kilómetros del tronco de esta autovía. Además, se abrieron otros 11,9 nuevos viales el . Sin embargo, aún quedan pendientes algunos trabajos adicionales como dos aparcamientos en Sant Boi y un carril bici que integrará mejor el entorno urbano con las nuevas vías.
El proyecto conocido como variante de Sant Boi o nudo del Llobregat fue concebido antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Su construcción comenzó en 2009 pero enfrentó múltiples parones que retrasaron su finalización durante años. Ahora, con estas nuevas conexiones viales, se espera una mejora notable en la movilidad local.
El enlace Sant Boi norte permite conectar el centro histórico con la BV-2022 y la nueva B-25 mediante un sistema urbano que incluye dos glorietas. Esta integración no solo facilita el tráfico vehicular sino que también promueve un acceso más seguro al centro urbano.
Por otro lado, el enlace Sant Boi-Cornellà (la Parellada) tiene como objetivo distribuir mejor el tráfico proveniente de la carretera C-245 hacia el núcleo urbano y áreas industriales cercanas. Esta nueva glorieta sustituye a una anterior que era considerada un punto conflictivo para la seguridad vial.
A lo largo del desarrollo del tronco hacia Castelldefels se habilitó funcionalmente un nuevo carril entre los enlaces mencionados. Esto permitirá incorporar eficientemente los flujos vehiculares desde Sant Boi hacia la C-32.
El proyecto ha incluido actuaciones sobre 24 estructuras, tanto nuevas como ampliaciones necesarias para garantizar una adecuada permeabilidad frente a cursos hídricos y otras infraestructuras existentes como carreteras y vías férreas. Estas mejoras son cruciales para facilitar no solo el tránsito vehicular sino también asegurar una mayor seguridad para todos los usuarios.
A medida que las obras concluyen, se espera que estos cambios impacten positivamente en las rutinas diarias de miles de conductores en esta área metropolitana. Los residentes pueden ahora disfrutar de un acceso más fluido y seguro a sus destinos habituales.
