El Ayuntamiento de Barcelona mantiene contactos con Mercasa para estudiar la compra del centro comercial de la Vila Olímpica. La última oferta sobre la mesa baja a 27 millones de euros.
El Ayuntamiento de Barcelona sigue negociando con Mercasa, la empresa pública estatal que gestiona el Centro de la Vila, la posible compra del centro comercial de la Vila Olímpica. Así lo ha confirmado este miércoles el teniente de alcalde Albert Batlle, tras quedar desierta la subasta de junio.
Según Batlle, los técnicos municipales analizan los costes operativos, los ingresos que genera el edificio y los riesgos que implicaría asumirlo. El objetivo, según explicó, es recuperar la actividad comercial, acoger equipamientos y resolver los problemas estructurales del inmueble.
El precio ha sido el principal escollo. Según el propio Batlle, la primera propuesta de Mercasa fue de 80 millones, después bajó a 40 y en la última oferta quedó en 27 millones. Con ironía, el teniente de alcalde advirtió de que, si el consistorio espera demasiado, quizá el edificio se lo regalen.
«Exigimos también rigor», ha afirmado Albert Batlle al explicar que el valor del inmueble seguía siendo «demasiado elevado y poco objetivable» en las distintas etapas de la negociación.
Las explicaciones llegan después de que el concejal Josep Rius, de Junts, preguntara en la Comisión de Presidencia por el estado de las conversaciones. Rius denunció que la gran mayoría de locales siguen cerrados y que el edificio se degrada, hasta el punto de que los vecinos han acudido a los tribunales.
El contexto viene de lejos. En febrero, el teniente de alcalde Jordi Valls ya había avanzado que el consistorio prefería negociar después de la subasta organizada por Segipsa el 10 de junio, con un precio de salida entre los 18 y los 27 millones de euros. Desde que esa subasta quedó desierta, el Ayuntamiento mantiene abiertos los contactos con Mercasa, sin que por ahora haya una decisión sobre la compra.



