Hasta septiembre, la Generalitat ingresó **3.654,5 millones de euros** por ITP, sucesiones y AJD, casi siete veces lo ejecutado en vivienda y urbanismo durante todo 2025.
Según los datos que publica ABC, la Generalitat ha ingresado 3.654,5 millones de euros hasta septiembre por el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP), sucesiones y donaciones y actos jurídicos documentados (AJD). La cifra multiplica casi por siete los 547,2 millones que se ejecutaron en vivienda y urbanismo en todo 2025, y previsiblemente la diferencia crecerá al cierre del año.
El gasto en vivienda no acompaña a los ingresos. Entre enero y septiembre de 2026 se contabilizaron 185,1 millones en los programas de vivienda y de barrios y núcleos antiguos, frente a los 418,2 millones del mismo periodo de 2025, un descenso del 55,7%. Los organismos pueden tirar de fondos de ejercicios anteriores, así que el recorte no equivale necesariamente a menos actividad pública, aunque el dato llama la atención.
El ITP aportó 1.901,9 millones hasta septiembre, y las sucesiones y donaciones, 1.046,3 millones, un 37,5% más que un año antes. Los 706,3 millones del AJD completan la cifra total. La tendencia encadena subidas anuales desde 2021, con algún altibajo.
Mientras tanto, las compraventas de vivienda usada bajaron un 1% en Cataluña hasta agosto. Los datos de septiembre todavía no están publicados, pero el contraste sugiere que la recaudación sube sobre todo por el encarecimiento de los inmuebles, no por un mayor número de operaciones.
La subida llega después de la reforma fiscal que el Govern aprobó en junio de 2025. El tipo progresivo del ITP pasó a moverse entre el 10% y el 13% en las compras de mayor valor, y se introdujo un gravamen del 20% para ciertas adquisiciones de viviendas por grandes tenedores y de edificios residenciales completos.
Para un comprador catalán, la factura depende mucho de la comunidad. Un piso de segunda mano de 300.000 euros supone pagar unos 30.000 euros solo de ITP en Cataluña, frente a los 18.000 euros de Madrid, donde el tipo es del 6%. En obra nueva no se aplica el ITP sino el IVA, con un tipo general del 10% que recauda el Estado.
El AJD también marca distancia: en la misma compraventa, Cataluña cobraría 4.500 euros, el doble que Madrid, con 2.250 euros, sin aplicar beneficios fiscales. En las herencias la brecha es todavía mayor. Un hijo de 30 años que hereda un piso alquilado valorado en 300.000 euros pagaría unos 10.350 euros por sucesiones con la normativa catalana, frente a 514 euros en Madrid.
El Consejo General de Economistas y Fedea calculan que la carga fiscal, desde la compra del suelo hasta la compraventa, supone alrededor del 25% del precio de una vivienda nueva. Aplicado al piso de 300.000 euros, serían unos 75.000 euros en costes fiscales. El Parlamento Europeo pidió en marzo eliminar barreras fiscales para los primeros compradores.
Cataluña ya tiene ventajas para los jóvenes de hasta 35 años, como un ITP reducido del 5% y la bonificación íntegra del AJD en la compra de vivienda habitual. Son ayudas sujetas a requisitos de renta, un filtro que el propio texto considera insuficiente frente a las dificultades de acceso.



