La Junta Electoral de Zona de Barcelona considera que ninguno de los dos actos denunciados vulnera la LOREG. Aun así, recuerda al Ayuntamiento su obligación de cumplir el artículo 50 y deja abierta la vía del recurso de impugnación.
La Junta Electoral de Zona de Barcelona ha rechazado las dos denuncias que Junts per Barcelona presentó contra el gobierno municipal por considerar que vulneraban la normativa electoral. Según los acuerdos quinto y sexto, fechados el 19 de octubre, no se aprecia indiciariamente infracción alguna del artículo 50 de la LOREG, que prohíbe inaugurar obras y servicios públicos una vez convocadas las elecciones.
La primera denuncia, presentada el 13 de octubre, se refería a una jornada de puertas abiertas en el Centro Deportivo Municipal (CEM) la Sagrera, celebrada el 9 de octubre. A ese acto asistió el alcalde, Jaume Collboni, que según los servicios jurídicos municipales hizo una inspección de un servicio que acababa de entrar en funcionamiento. El Ayuntamiento sostiene que la inauguración prevista se suspendió de forma expresa tras el anuncio de elecciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que la visita no tuvo convocatoria de prensa ni declaraciones públicas.
La segunda denuncia, de un día antes, apuntaba al nuevo sistema de gestión remota del encendido y apagado de las farolas de toda la ciudad, en funcionamiento desde el verano. Las alegaciones municipales explican que no fue un acto institucional convocado, sino una sesión técnica que la primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, atendió a petición de los periodistas presentes. Según el Ayuntamiento, en esas respuestas no hubo ningún mensaje electoralista.
«No se puede apreciar indiciariamente la existencia de una infracción», señala la Junta Electoral en sus resoluciones.
Pese a descartar la infracción, las dos resoluciones recuerdan al Ayuntamiento de Barcelona la obligación de observar escrupulosamente el contenido del artículo 50 de la LOREG. Junts tiene plazo para presentar recurso de impugnación contra ambas decisiones, de manera que el asunto podría seguir en la vía electoral si el partido lo recurre.



