Un hallazgo arqueológico cerca del castillo de Castelldefels revela una tumba romana del siglo II. Este descubrimiento podría cambiar la comprensión sobre la extensión de la antigua villa romana en la región.
Una reciente excavación en Castelldefels ha revelado una tumba de origen romano, un hallazgo que podría reescribir parte de la historia local. El descubrimiento, realizado por el arqueólogo Pere Lluís Artigues, se produjo tras una llamada de un paseante que encontró materiales en superficie cerca del castillo. Con el apoyo del Ayuntamiento y el Grupo de Investigación Histórica de Castelldefels (Grehic), se inició una investigación que culminó con el hallazgo del esqueleto de una mujer adulta, datado aproximadamente en el siglo II.
La tumba, desprovista de ajuar funerario, presenta características típicas de los entierros romanos, como su alineación con la salida del sol y su cobertura con tégulas. Sin embargo, algunos huesos han desaparecido, lo que sugiere que pudo haber sido alterada durante trabajos realizados en el siglo XX.
Artigues destaca la importancia del lugar donde se encontró la tumba: “Este hallazgo permite insistir en que el asentamiento romano se extendía más allá del castillo”, afirma. La primera mención documentada sobre este enclave data del año 967, pero las investigaciones indican que ya existía una villa romana anterior a esta fecha.
El descubrimiento no es aislado; en 1989 se encontró un monumento dedicado a dos libertos romanos en Castelldefels. Este nuevo hallazgo refuerza la idea de que hay mucho más por descubrir sobre los ritos funerarios antiguos y las estructuras romanas en esta área.
La ubicación cercana a un antiguo camino también es significativa. Artigues señala que podría estar vinculada a un sendero histórico que conectaba la villa con la playa y la actual estación de tren. Para resolver todas las incógnitas relacionadas con este descubrimiento y profundizar en los restos de la antigua villa romana, será necesario continuar excavando.
El Ayuntamiento ha mostrado disposición para seguir investigando, aunque hasta ahora solo se ha realizado una pequeña cala durante cuatro días. Este tipo de hallazgos no solo enriquecen nuestro conocimiento histórico sino que también pueden tener implicaciones para el turismo cultural y educativo en Castelldefels.
A medida que avancen las investigaciones, los interesados podrán seguir las novedades sobre este fascinante descubrimiento a través del sitio web oficial del Ayuntamiento o visitar el área donde se realizó el hallazgo.
