Pocas preguntas se repiten tanto en Google cuando hay un torneo de por medio: ¿con quién sale el número dos del mundo? Y la respuesta, por mucho que duela a la prensa rosa, es de las más aburridas que existen: Carlos Alcaraz no ha confirmado tener novia. El murciano, que a sus 22 años ya tiene un Grand Slam completo en la vitrina, lleva su vida sentimental con un hermetismo que ya quisieran muchos espías. Si esperabas una historia con anillo y pedida en la pista central, siento decepcionarte, pero lo que hay es bastante más interesante de lo que parece.
¿Tiene novia Carlos Alcaraz ahora mismo?
Vamos al grano, que para eso has llegado hasta aquí. A día de hoy, Alcaraz no ha hecho oficial ninguna relación. El tenista ha sido vinculado con varias mujeres en los últimos tiempos, pero ninguno de esos romances ha pasado del terreno del rumor. Él mismo lo dejó claro en una entrevista en 2024, cuando reconoció que encontrar pareja siendo tenista de élite es complicadísimo: entre torneos, aviones y zonas horarias, ligar se convierte en un deporte casi tan exigente como el tenis.
Hay un detalle que lo explica todo y que sus fans adoran: cuando termina un torneo, gane o pierda, lo que más le apetece es volver a casa. Sigue afincado en El Palmar, Murcia, conviviendo con sus padres y sus tres hermanos. Para su familia no es la estrella mundial que firma autógrafos, sino el típico hermano al que le toca poner la mesa. Con ese plan de vida, ya os digo yo que las citas románticas no son precisamente lo primero en su agenda.
Peggy gou, la «amiga» que revolucionó el palco en Australia
El rumor más reciente y sabroso llegó en enero de 2026, durante el Open de Australia que Alcaraz acabó levantando. Las cámaras de Melbourne pillaron en su palco a una mujer que no era una aficionada cualquiera: Peggy Gou, una de las DJ surcoreanas más influyentes del panorama electrónico mundial, afincada en Berlín y con un ejército de varios millones de seguidores en redes. Que apareciera animando en primera fila fue, para los aficionados al cotilleo, una confirmación en toda regla.
La cosa se calentó todavía más cuando se supo que los dos habían cenado juntos en Seúl poco antes del torneo, ciudad que el tenista visitó camino de Australia. Y por si quedaba alguna duda, Alcaraz acompañó una de sus tandas de fotos en Instagram con una canción de la propia Peggy, (It Goes) Nanana. Los detectives de internet se frotaron las manos. En Twitter (o X, como insisten en llamarlo ahora) las cuentas de fans empezaron a recopilar cada gesto, cada me gusta y cada aparición conjunta como si fueran pruebas de un juicio. La famosa foto de los dos junto a Jannik Sinner en Corea circuló sin descanso entre los seguidores brasileños y españoles del murciano.
Qué dijo el propio Alcaraz
Aquí está la parte que desinfla el globo. Preguntado directamente en rueda de prensa por la presencia de Peggy, el tenista respondió sin rodeos: «Es una amiga y es realmente genial». Agradeció su apoyo y poco más. Ella, por su parte, contó al diario The Australian que se conocieron a través de un amigo común, el empresario David Grutman, y que la relación es puramente de amistad. Lo más curioso es que Alcaraz, que no suele dar explicaciones de su vida privada, esta vez tiró de redes sociales para zanjar el tema. Cuando un deportista tan reservado se molesta en aclarar algo, suele ser porque de verdad no hay nada que aclarar.
Brooks nader y el triángulo que dio la vuelta al mundo
Antes de la coreana, el nombre que monopolizó los titulares fue el de la modelo estadounidense Brooks Nader. La historia tenía todos los ingredientes de culebrón: se la vio animando a Alcaraz en el US Open de 2025, los rumores se dispararon y, para rematar, en el guion apareció Jannik Sinner, su eterno rival sobre la pista. La prensa internacional vendió aquello como un triángulo amoroso entre los dos mejores tenistas del momento y una modelo, y el relato voló por medio planeta.
Como casi siempre en estos casos, ninguno de los protagonistas confirmó absolutamente nada. El supuesto noviazgo se quedó en eso, un titular jugoso que llenó páginas durante un par de semanas y luego se desvaneció. Bienvenidos al mundo del corazón aplicado al deporte, donde una sonrisa en la grada se convierte en boda y una cena entre amigos en pedida de mano.
Por qué alcaraz protege tanto su vida privada
Que un chico de poco más de veinte años, guapo, millonario y campeón de Grand Slam levante expectación amorosa no sorprende a nadie. Lo llamativo es lo bien que gestiona el ruido. Mientras otros deportistas exhiben sus relaciones en redes, él mantiene un perfil casi monástico en lo sentimental. En el último Open de Australia llegó a recibir propuestas de matrimonio desde las gradas, anécdota que él se tomó con humor, consciente de que se ha convertido en el soltero de oro del circuito.
Esa discreción es, probablemente, una decisión muy meditada. Alcaraz sabe que cualquier desliz se amplifica al instante, y prefiere que los titulares hablen de sus revés a una mano o de su carrera hacia el número uno antes que de con quién desayuna. En un deporte donde la cabeza pesa tanto como las piernas, blindar lo personal es una forma más de competir. Así que, si vuelves a buscar quién es la novia de Carlos Alcaraz, ya sabes: de momento, su gran amor confirmado sigue siendo una pista de tierra batida y una raqueta bien encordada.




