Carles Puigdemont sugiere que, tras la aplicación de la ley de amnistía, no asumirá el papel de jefe de la oposición en el Parlament. Considera que un expresident no debe controlar al president en activo.
Según publica infobae.com, a partir de una entrevista de la agencia EFE, el presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha dejado entrever que no ejercerá como jefe de la oposición cuando pueda regresar a Cataluña tras la aplicación de la ley de amnistía. Su argumento es que un expresident no debe fiscalizar al actual president de la Generalitat.
La conversación se produjo en su casa de Waterloo (Bélgica) con el periodista Jordi Basté, para el programa Pla seqüència de La 2 Cat. Allí dio pistas sobre su futuro inmediato, una cuestión que hasta ahora generaba dudas.
Puigdemont tiene un escaño en el Parlament, pero ha descartado asumir la jefatura de la oposición. Considera que no es correcto que quien ha presidido la Generalitat vaya después a controlar a su sucesor, sea quien sea.
«No es correcto que quien ha sido presidente de la Generalitat después vaya a controlar al president, sea quien sea».
El líder de Junts también afirma que la Cataluña que dejó en 2017 ya no existe. Por eso, cuando regrese, quiere conocer la realidad por sí mismo y escuchar sobre todo a las nuevas generaciones.
Sobre su huida tras la declaración unilateral de independencia, explica que salió en coche a última hora del 29 de octubre, día de Sant Narcís, y pasó la primera noche en el Hotel Chambord de Bruselas. Asegura que no viajó en el maletero, sino sentado en el asiento trasero.
Según su relato, su prioridad era proteger la institución de la presidencia de la Generalitat. Sostiene que estaba dispuesto a quedarse fuera toda la vida con tal de evitar una imagen del presidente esposado ante un juez español.
Puigdemont cuenta que, para comprobar si había vigilancia, hizo que un coche belga cruzara la frontera española sin aviso. Lo aparcaron frente a su domicilio de Sant Julià de Ramis (Girona) y, según dice, nadie lo detuvo en la ida ni en la vuelta.
El 8 de agosto de 2024, día de la investidura de Salvador Illa, intentó entrar en el Parlament desde el centro de Barcelona. Al ver el Parque de la Ciutadella blindado por la Policía, optó por huir por Badalona y el Maresme.
También relata que la seguridad de su residencia corre a cargo de dos voluntarios que se turnan y se alojan en un pequeño apartamento dentro de la casa. El alquiler, afirma, se paga con donaciones canalizadas a través de una organización belga.
Por último, Puigdemont anuncia que, al volver a Cataluña, lo primero que hará será visitar el cementerio de Amer (Girona) para ver a sus padres, fallecidos durante su estancia en Bélgica.



