La crisis energética en Cuba ha llevado a seis ayuntamientos catalanes a unirse para financiar la instalación de kits fotovoltaicos en centros de salud de Santiago de Cuba. Esta iniciativa, impulsada por el Fons Català de Cooperació al Desenvolupament y el Casal d’Amistat amb Cuba de Badalona, busca asegurar el funcionamiento de servicios médicos esenciales ante los prolongados cortes eléctricos que sufre la isla.
Impacto crítico en la atención sanitaria
Los municipios que han formalizado su participación son Manresa, Caldes de Montbui, Celrà, Mollet del Vallès, Sant Adrià de Besòs y Vilafranca del Penedès. Hasta ahora, han comprometido un total de 20.000 euros para este proyecto vital. Los fondos se destinarán específicamente a la instalación de sistemas solares en Songo la Maya, donde se encuentra el único centro hospitalario rural del municipio que ofrece servicios como urgencias y diálisis.
La situación energética en Cuba es alarmante; los cortes eléctricos pueden extenderse hasta veinte horas diarias, lo que dificulta gravemente la prestación de servicios básicos. Esto afecta especialmente a áreas críticas como la conservación de vacunas y procesos médicos esenciales como la monitorización fetal y la esterilización.
“Los cortes eléctricos dificultan gravemente la prestación de servicios básicos”, afirman los organizadores.
El Fons Català ha señalado que esta crisis se ve exacerbada por el embargo económico impuesto por Estados Unidos, lo que limita aún más las capacidades del país para importar recursos necesarios. La campaña actual forma parte del esfuerzo continuo del municipalismo catalán por colaborar con Cuba desde hace más de dos décadas.
A lo largo de estos años, los gobiernos locales catalanes han canalizado ayuda económica significativa a través del Fons Català tras diversas emergencias humanitarias y fenómenos meteorológicos extremos. Entre 2021 y 2025, estas iniciativas movilizaron más de 105.000 euros, provenientes tanto de administraciones locales como entidades privadas.
Ante esta situación crítica, el Fons Català ha hecho un llamado a otros ayuntamientos y consejos comarcales para que se sumen a esta causa humanitaria y amplíen los recursos destinados al proyecto solar. La colaboración entre Cataluña y Cuba no solo representa una ayuda económica; también simboliza un compromiso solidario hacia una comunidad que enfrenta desafíos significativos en su sistema sanitario.
A medida que avanza esta campaña, queda claro que las relaciones entre Cataluña y Cuba son profundas y están arraigadas en una historia compartida marcada por momentos difíciles. Desde el inicio del siglo XXI, las administraciones locales catalanas han estado activamente involucradas en proporcionar asistencia durante crisis humanitarias en Cuba. Este nuevo esfuerzo refleja no solo una respuesta inmediata a una necesidad urgente sino también un compromiso sostenido con el bienestar social en contextos adversos.






