El consistorio notifica al Barça que no concederá licencias parciales para el tercer graderío, a diferencia de lo que hizo con las dos primeras gradas. La decisión mantiene el aforo en 62.600 asientos y retrasa las previsiones del club.
El Ayuntamiento de Barcelona ha comunicado al FC Barcelona que solo otorgará una licencia para la tercera grada del Spotify Camp Nou, sin posibilidad de abrirla por fases. La medida contrasta con el procedimiento aplicado en las dos primeras plateas, que se estrenaron de forma progresiva en tres etapas después de que el consistorio modificara la normativa vigente.
El club que preside Joan Laporta aspiraba a alcanzar los 72.000 espectadores a finales de 2026, los 82.000 a principios de 2027 y cerca de 90.000 asientos en abril o mayo del próximo año. Con la negativa municipal, esas cifras quedan en el aire y el aforo se mantendrá en los 62.600 asientos actuales durante buena parte de la temporada 2026-27.
La negativa municipal responde a los criterios de los técnicos, que priorizan la seguridad en los accesos y las evacuaciones mientras continúan las obras. Según fuentes del consistorio, el Gobierno local de Jaume Collboni (PSC) se ampara en esos informes para no acelerar la apertura del tercer graderío.
«Nunca había recibido tanta presión para la concesión de una licencia», señalaron técnicos del Ayuntamiento de Barcelona.
Esa presión, según las mismas fuentes, procedía de declaraciones públicas del presidente Joan Laporta y de la vicepresidenta institucional, Elena Fort, que generaron malestar en dependencias municipales. Los técnicos insisten en que los accesos al estadio son lentos y las salidas, complicadas, especialmente en partidos con gran afluencia.
El impacto económico para el Barça es directo. El club había planificado ingresos extraordinarios por el aumento de aforo, y la negativa a conceder licencias parciales retrasa ese retorno. Además, Goldman Sachs, inversor del crédito del Espai Barça y asesor financiero de la entidad, ha fijado un calendario conjunto con la constructora Limak para finalizar las obras, lo que condiciona la capacidad de devolución del capital.
La única vía de crecimiento inmediato para el Camp Nou en la temporada 2026-27 será el estreno de los dos anillos de palcos VIP, con 9.500 butacas de lujo que debían estar operativas desde el pasado 1 de enero. Hasta entonces, los socios y aficionados seguirán con el aforo actual y las mismas restricciones de acceso.
El Ayuntamiento de Barcelona no ha fijado una fecha concreta para la concesión de la licencia única de la tercera grada. Fuentes municipales explican que la decisión está supeditada al avance de las obras y a la mejora de los protocolos de seguridad, por lo que el escenario podría revisarse a lo largo del próximo curso.



