El dispositivo policial desplegado el sábado en Cataluña concluyó con **2.264** personas identificadas y **181** denuncias por objetos peligrosos. En Barcelona hubo **tres** detenciones.
Según recoge La Razón, la segunda jornada de convocatorias vinculadas al movimiento Blocus transcurrió el sábado sin disturbios ni concentraciones en Barcelona y otras ciudades catalanas. El operativo, que buscaba evitar una repetición de los saqueos del 24 de octubre, dejó un balance de 2.264 identificados, según la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, en su actualización del domingo.
Parlon detalló en Catalunya Ràdio que 1.800 identificaciones corresponden a los Mossos d'Esquadra y 464 a la Guardia Urbana. Además, se tramitaron 181 denuncias por decomiso de objetos potencialmente peligrosos, como piedras y espráis.
En la capital, donde se concentraba la mayor preocupación, se identificaron 1.440 personas, se practicaron tres detenciones y se levantaron 127 actas administrativas. El despliegue movilizó a más de 500 agentes, y la consellera lo considera bien coordinado y necesario para transmitir que los disturbios de la semana anterior no deben repetirse.
Muchos comercios del centro de Barcelona cerraron de forma preventiva por temor a nuevos saqueos. Parlon niega que la presencia policial impidiera la actividad comercial y sostiene que las convocatorias de Blocus requieren una operativa distinta a la de una manifestación convencional. Entre las medidas, se reforzaron los controles en el transporte público, por la posibilidad de que jóvenes de otros municipios se desplazaran a Barcelona.
Preguntada por las críticas sobre posibles identificaciones por motivos étnicos, la consellera rechaza que los agentes actuaran por criterios raciales.
«Después de lo que pasó la semana pasada en Barcelona, ¿alguien puede plantear que la policía estuvo haciendo identificaciones por motivos étnicos? ¿Sinceramente?»
Según Parlon, los controles se dirigieron a personas que encajaban con el perfil descrito en las propias plataformas de Blocus, que incluían indicaciones sobre la vestimenta. La CUP denuncia, en cambio, identificaciones indiscriminadas de jóvenes, algunas por perfil racial, y reclama la comparecencia de Parlon en el Parlament.
La consellera también se muestra preocupada por la edad de algunos identificados, entre ellos menores que no llegaban a los 12 años. Por ello, pide más implicación de las familias y anuncia que los Mossos seguirán vigilando redes sociales y plataformas digitales durante las próximas semanas.
El pasado viernes, Parlon se reunió con las empresas tecnológicas para exigirles que detecten y cierren los canales usados para organizar estas convocatorias.
«Cuando detecten estos movimientos en sus redes, por reputación también y por lo que esto significa, lo tienen que parar y tienen que cerrar estos canales»
Al margen del dispositivo, los Mossos mantienen abierta la investigación sobre los disturbios del 24 de octubre y la estructura digital que habría impulsado los saqueos. El Juzgado de Instrucción número 14 de Barcelona decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza, para un detenido al que considera presunto ideólogo de un grupo organizado a través de redes.
Hasta ahora, la investigación ha dejado cuatro detenidos en Cataluña vinculados a los canales de Blocus. El último arresto se produjo el sábado en Cabrera d'Anoia, donde los Mossos detuvieron a un joven de 21 años al que atribuyen el papel de administrador de uno de los grupos de comunicación usados para coordinar las acciones violentas.
El jueves fueron detenidos un menor de 17 años en Bellmunt (Lleida) y el administrador de un canal de Sant Sadurní d'Anoia que incitaba a la violencia. El viernes cayó en Barcelona un joven de 18 años relacionado con la organización de uno de los grupos. El menor de Sant Sadurní d'Anoia ingresará en régimen cerrado, según acordó el sábado la justicia.



