Los Mossos han detenido a un centenar de personas, una cuarta parte menores de edad, tras los saqueos y destrozos del sábado en el centro de la ciudad.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y la consellera de Interior, Núria Parlon, comparecieron el sábado por la noche para condenar los disturbios que sacudieron el centro de la ciudad. Hubo saqueos, contenedores incendiados y destrozos en varios comercios de los alrededores de la plaza de Catalunya.
Según Parlon, los incidentes fueron protagonizados por unas 500 personas que se concentraron sin formar parte de ninguna manifestación organizada. Los Mossos d'Esquadra practicaron un centenar de detenciones, y una cuarta parte corresponden a menores de edad. La consellera avanzó que habrá más arrestos.
Para contener la situación, los Mossos desplegaron 210 agentes, con la colaboración de la Guardia Urbana de Barcelona y los Bomberos. La intervención se desarrolló entre estampidas, lanzamientos de objetos e incendios que afectaron a varias calles céntricas.
«No permitiremos que lo que ha pasado quede impune», advirtió el alcalde Jaume Collboni.
Collboni aseguró que las autoridades perseguirán a los implicados, tanto adultos como los responsables legales de los menores detenidos. Según sus palabras, el mensaje del Ayuntamiento es de firmeza.
«Esto no se repetirá e iremos detrás de los culpables».
El alcalde explicó que el Ayuntamiento de Barcelona llevaba días atento a posibles incidentes por las convocatorias que circulaban en redes sociales. Por ello, el consistorio retiró escombros y contenedores de la vía pública para evitar que se usaran en actos vandálicos. Aun así, reconoció que no se pudieron impedir los altercados.
De cara al domingo, el Ayuntamiento reforzará los servicios municipales para reparar los desperfectos y recuperar la normalidad en las calles afectadas.



