Los Mossos d'Esquadra han detenido a 128 personas por los disturbios del sábado cerca de la plaza Catalunya. Más de la mitad de los arrestados son menores de edad.
Los Mossos d'Esquadra han elevado a 128 los detenidos por los disturbios que se produjeron el sábado en el entorno de la plaza Catalunya de Barcelona. El balance, difundido este domingo en un comunicado, supera con holgura el primer recuento de la noche anterior. Los hechos tuvieron su origen en una protesta no autorizada convocada a través de redes sociales.
El perfil de los arrestados llama la atención. Más del 56% no ha cumplido los 18 años, y 122 son hombres y 6 mujeres. Solo dos de los detenidos tenían antecedentes por desórdenes públicos, así que la mayoría no había protagonizado antes incidentes de este tipo.
Los altercados también dejaron heridos entre las filas policiales. 14 agentes de los Mossos resultaron lesionados, cuatro de ellos de gravedad, en una tarde y noche de máxima tensión en el centro de la ciudad.
Los bomberos realizaron 33 intervenciones para apagar fuegos en mobiliario urbano, sobre todo contenedores y papeleras quemados mientras los disturbios se extendían por el entorno de la plaza. El comercio de la zona también sufrió el vandalismo: 23 comercios resultaron dañados, nueve más de los contabilizados en el primer balance.
Además, los agentes abrieron 68 actas administrativas por el decomiso de armas blancas, espráis, pasamontañas, pirotecnia y piedras, entre otros objetos. Buena parte del material incautado no guarda relación con una protesta pacífica, ya que incluye objetos para ocultar el rostro y otros que podían lanzarse contra personas o bienes.
El primer recuento oficial llegó el sábado pasadas las 23.00 horas, en una rueda de prensa conjunta del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon. Entonces se hablaba de unas 100 detenciones, con un 25% de menores, y de unas 500 personas que habrían participado desde las 18.00 horas aproximadamente.
Parlon advirtió esa noche de que el operativo seguía activo y no descartó más arrestos. El comunicado confirma la previsión: los detenidos han subido en 28 personas y la proporción de menores ha pasado de una cuarta parte a más de la mitad del total.
En su comparecencia, Collboni y Parlon condenaron los hechos y los separaron de las manifestaciones pacíficas celebradas recientemente en la ciudad, entre ellas las movilizaciones por el derecho a la vivienda. El alcalde los vinculó a las convocatorias que, según sus palabras, recorren Europa, con Francia como ejemplo.
«Tendrá consecuencias para los mayores de edad y tendrá consecuencias para los progenitores de los menores de edad», afirmó Jaume Collboni.
El alcalde anunció que el Ayuntamiento exigirá responsabilidades judiciales y patrimoniales, con un alcance que, dado el número de menores, afecta a buena parte de los detenidos y a sus familias. Collboni comprometió además el apoyo municipal a los comercios dañados, con el que durante la noche mantuvo contactos con el sector. La consellera aseguró que no se tolerarán movilizaciones de vándalos ajenas al derecho de manifestación, y ambos agradecieron el trabajo de los Mossos, la Guardia Urbana y los bomberos durante toda la jornada.



