El dispositivo Kanpai, desplegado el pasado viernes 16 de octubre, dejó once detenidos y 365 personas identificadas en distintos puntos de la ciudad.
Los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana y la Policía Nacional trabajaron juntos el viernes 16 de octubre en un nuevo operativo Kanpai. Las actuaciones se desarrollaron por la tarde y la noche en el entorno de las estaciones de metro de Torrassa, Pubilla Cases, Collblanc y Santa Eulalia, en la estación de Renfe de la Rambla de Just Oliveras y en otros puntos de la ciudad.
El objetivo, según el balance conjunto, era frenar la reincidencia y reforzar la seguridad y la convivencia en el espacio público. Las fuerzas policiales sostienen que este tipo de intervenciones también sirve para prevenir futuras conductas delictivas.
Durante el dispositivo se identificaron 365 personas, que acumulaban un total de 1.256 antecedentes policiales. Hubo once detenidos: dos por extranjería, dos por salud pública, cinco por requerimientos judiciales, una por rotura de condena y una por maltrato. Entre los detenidos por requerimientos judiciales, una persona tenía dos requisitorias vigentes por estafa.
Además, se registraron nueve vehículos y se recuperó uno que había sido robado. Las patrullas impusieron cuatro denuncias de tráfico, doce denuncias administrativas por tenencia de sustancias estupefacientes y una por tenencia de arma blanca.
La Guardia Urbana requisó cinco patinetes eléctricos que fueron llevados al depósito municipal por estar trucados y superar los 25 km/h. Además, cuatro establecimientos fueron intervenidos y multados por varias infracciones detectadas.



