La manifestación convocada por sindicatos de inquilinas y la PAH desborda las previsiones y acaba con enfrentamientos con los Mossos y algunas detenciones. Los convocantes cifran la asistencia en 120.000 personas.
La plaza Urquinaona de Barcelona ha sido este lunes el punto de partida de una manifestación que ha desbordado todas las previsiones. Miles de personas han respondido a la convocatoria de una huelga general por la vivienda impulsada por el Sindicat de Llogateres, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), la Confederació Sindical d'Habitatge de Catalunya (COSHAC) y el Sindicat d'Habitatge Socialista, a los que se han sumado CCOO, UGT y CGT, según recoge elmundo.es.
La Guardia Urbana ha cifrado la asistencia en unas 20.000 personas, mientras que los organizadores elevan la cifra a 120.000. La diferencia entre ambos cálculos refleja la magnitud de una protesta que ha obligado a modificar sobre la marcha el recorrido previsto.
El plan inicial era bajar por la Via Laietana, pasar por la plaza Sant Jaume ante las sedes de la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona, y terminar en la plaza Catalunya, donde la noche del martes anterior acamparon los primeros activistas. La afluencia de gente ha llevado a los convocantes a desviar la marcha hacia el Arc del Triomf, con vías más amplias, para continuar por la Gran Via en dirección al paseo de Gràcia.
Al llegar a ese punto se han producido momentos de tensión entre los Mossos d'Esquadra y algunos manifestantes que han intentado romper el cordón policial para seguir avanzando hacia la acampada. Ya con la marcha desconvocada, un grupo reducido ha lanzado objetos contra los agentes y ha quemado contenedores. Los Mossos han cargado y han practicado algunas detenciones.
La portavoz del Sindicat de Llogateres, Carme Arcarazo, ha fijado el calendario de las protestas al margen de la convocatoria electoral.
"Ha empezado la legislatura de la vivienda y un calendario electoral no nos marcará el paso, sino que tenemos nuestro calendario, que es ir hacia la huelga general en otoño"
Arcarazo se ha referido también al anuncio de elecciones anticipadas que ha hecho esta mañana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La portavoz ha considerado "una buena idea" que la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados vote de nuevo los decretos de vivienda derogados el pasado viernes, pero ha advertido de que estas medidas "simplemente sirven para parar el golpe".
"Detendrán desahucios o congelarán precios de alquileres, pero no cambian de forma estructural el sistema de vivienda, no van a las razones que nos han llevado hasta aquí"
La jornada de este lunes llega después de una semana intensa de reivindicaciones en Barcelona. El lunes pasado la ciudad amaneció con cortes en varias vías de entrada y terminó con una concentración frente al Palacio de Congresos de Cataluña coincidiendo con la presencia de Sánchez en la entrega de los Premios Vanguardia.
El martes, siguiendo el ejemplo de la Puerta del Sol de Madrid y de otras capitales españolas, decenas de personas iniciaron una acampada en la plaza Catalunya, el mismo espacio que acogió la protesta barcelonesa del 15-M en 2011. La iniciativa no contó con el respaldo del Sindicat de Llogateres ni de otros sindicatos de vivienda durante los dos primeros días, pero el jueves, tras la cacerolada en Sant Jaume de las 20.00 horas, sí se sumaron a la acampada.
El viernes, día de la votación en la Cámara Baja para la convalidación de los decretos de vivienda del Gobierno, varios activistas se concentraron en las inmediaciones de la sede de Junts, que había anunciado su voto en contra, para seguir desde allí la sesión parlamentaria.
La manifestación de este lunes en Barcelona estaba inicialmente prevista para el sábado en L'Hospitalet de Llobregat, pero los organizadores la aplazaron por las recomendaciones del servicio de Protección Civil de la Generalitat, que elevó al máximo el nivel de riesgo por las fuertes lluvias. Esa concentración se convocó tras el caso de Olga, una vecina de esta localidad, la segunda más poblada de Cataluña con casi 300.000 habitantes, que se suicidó a principios de septiembre, pocos meses después de haber sido desahuciada del piso en el que vivía.



