Los tres principales destinos catalanes han expuesto sus estrategias para gestionar la presión turística en el foro de ACAVe, con cifras récord de visitantes y un creciente malestar ciudadano.
El foro organizado por la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (ACAVe) reunió el pasado 29 de octubre a representantes de Barcelona, Salou y Lloret de Mar para analizar cómo afrontan la masificación turística. Según publica Hosteltur, el debate puso de manifiesto las diferencias entre los destinos y la necesidad de mejorar la gestión de flujos.
Mateu Hernández, director de Turisme de Barcelona, defendió que la capital catalana es un ejemplo de éxito en la transición de una economía industrial a una de servicios, utilizando la marca turística y la conectividad aérea para atraer inversiones. Los datos del Observatorio de Turismo de Barcelona indican que la ciudad superó los 13,71 millones de turistas en 2025, un 7,8% más que el año anterior, y alcanzó 37,8 millones de pernoctaciones (+1,5%). La ocupación hotelera fue del 80,7%, con un ADR de 177,4 euros y un RevPar de 143,1 euros.
Hernández destacó que Barcelona recibe 7 millones de excursionistas anuales que no pernoctan, procedentes de municipios como Salou, Lloret o Sitges, un fenómeno que no se da en otras grandes ciudades. En los días de máxima afluencia, la ciudad registra 15.000 cruceristas diarios. "El problema de fondo es una cuestión de gestión de flujos", afirmó.
"El problema de fondo es una cuestión de gestión de flujos"
El director de Turisme de Barcelona también advirtió del deterioro de la imagen pública: el 32% de los barceloneses percibe el turismo como un problema y el 85% cree que no se gestiona bien, a pesar de que la tasa turística financia partidas municipales. Por ello, instó a explicar mejor las externalidades positivas, como las 14 conexiones aéreas diarias con Estados Unidos, y alertó de que las tensiones en Barcelona pueden influir en la política turística de toda Cataluña.
El alcalde de Salou, Pere Granados, puso el foco en la financiación municipal. Con 33.000 habitantes censados, la localidad absorbe 3 millones de turistas al año si se incluyen las viviendas de uso turístico. En 2025, sumó 2,43 millones de turistas en hoteles, campings y apartamentos (+4,78%), que generaron 8,6 millones de pernoctaciones (+4,2%). La ocupación hotelera fue del 82,5% y el RevPar de 80,3 euros.
Granados reclamó resolver la financiación municipal en España y afirmó que "la fiesta del turismo no la puede pagar el residente". Como ejemplo, señaló que Salou necesita 14 millones de euros solo para limpieza y recogida de basuras destinada a la población flotante. También criticó el decreto catalán de Viviendas de Uso Turístico por su enfoque barcelonés, que obligará a recortar la oferta en la Costa Daurada, y lo calificó como una "falta de respeto a la autonomía municipal".
"La fiesta del turismo no la puede pagar el residente"
En la Costa Brava, Lloret de Mar contabilizó 1,17 millones de turistas en 2025, con más de 5 millones de pernoctaciones, una ocupación del 77,2% y un ADR de 98,2 euros. La directora de Lloret Turisme, Elisabeth Keegan, explicó que el municipio aplica desde hace más de diez años un modelo de "gobernanza colaborativa". Desde 2016, asociaciones vecinales y los sindicatos UGT y CCOO participan en el Consejo de Turismo para consensuar estrategias sobre estacionalidad, perfil de cliente y gasto.
Keegan detalló que los entes de promoción local han tenido que redefinir su rol y asumir la gestión de crisis como pandemias, sequías e inundaciones, más allá de la comunicación.
El malestar ciudadano fue un tema central. Juli Alegre, director del Patronato de Turismo de la Diputación de Lleida, aportó la visión de los destinos de interior y advirtió del peligro de los relatos anti-turismo. Según dijo, el deterioro reputacional fue clave en la caída de la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno en los Pirineos. "Se perdió una oportunidad histórica para dotar al territorio de infraestructuras vitales de comunicación", afirmó.
"Se perdió una oportunidad histórica para dotar al territorio de infraestructuras vitales de comunicación"
Aunque el 80% de la población de la provincia apoya la actividad turística, Alegre indicó que los residentes reclaman "un mejor turismo" y que es imprescindible pensar en el territorio como "el mejor lugar para vivir".
En este contexto de presión social, la vicepresidenta de ACAVe, Roser Morlà, planteó la posibilidad de hallar un término medio de convivencia. Como vía de solución, José Antonio Donaire, comisionado del Ayuntamiento de Barcelona para el turismo sostenible, abogó por una gestión más participativa.






