Un cambio necesario en la atención a los ictus
La atención médica para pacientes con ictus graves en las provincias de Tarragona y Lleida está a punto de experimentar una transformación significativa. A partir de esta primavera, el Departament de Salut ha decidido ampliar el servicio de trombectomía mecánica a doce horas diarias, lo que representa un paso crucial hacia la equidad en el acceso a tratamientos vitales.
Hasta ahora, los hospitales de estas regiones ofrecían horarios limitados para este procedimiento esencial. En comparación, las ciudades de Barcelona y Girona cuentan con servicios disponibles 24 horas al día, siete días a la semana. Esta disparidad ha llevado a preocupaciones sobre la discriminación por motivos territoriales, lo que motivó una investigación por parte del Síndic de Greuges.
El hospital Joan XXIII de Tarragona actualmente proporciona trombectomía mecánica solo durante 12 horas al día, mientras que el Arnau de Vilanova en Lleida opera con un horario aún más restringido. Con esta nueva medida, ambos hospitales ofrecerán atención todos los días del año entre las 8:00 y las 20:00 horas, aumentando así su cobertura anual a 4.380 horas. Sin embargo, durante la noche, los pacientes seguirán siendo trasladados a centros más lejanos como Bellvitge o Vall d’Hebron.
Además del aumento en las horas de servicio, se prevé que ambos hospitales incrementen su capacidad con nuevas camas dedicadas al tratamiento de ictus graves. El Joan XXIII sumará dos camas adicionales y el Arnau de Vilanova cuatro más, elevando su total a ocho camas por centro.
La consellera Olga Pané ha manifestado que este cambio es parte del compromiso del Departament con la equidad y calidad en la atención sanitaria. “Es fundamental asegurar que todas las personas tengan acceso a tratamientos que pueden evitar discapacidades y salvar vidas”, declaró Esther Giménez-Salinas, titular del Síndic.
A pesar de que inicialmente se consideraba inviable extender el servicio a 24 horas diarias, se ha anunciado que tanto el Arnau como el Joan XXIII alcanzarán esta meta para finales del año 2027. Este avance no solo mejorará significativamente la respuesta ante emergencias médicas sino también garantizará una mayor accesibilidad para toda la población afectada por estos eventos críticos.
