Un día caótico en Catalunya
El jueves 4 de junio de 2026, Catalunya se vio sumida en un caos debido a un intenso temporal de lluvias que provocó múltiples incidentes en la región. La línea R3 de Rodalies sufrió una interrupción significativa cuando un tren chocó contra un árbol caído sobre las vías, resultado directo de las fuertes precipitaciones que azotaron la zona.
A las 20:07 horas, los Bombers de la Generalitat recibieron el aviso del accidente y rápidamente movilizaron seis dotaciones para atender la situación. Afortunadamente, no se reportaron heridos entre los seis pasajeros que viajaban en el tren. Los servicios de emergencia evacuaron a los viajeros y les acompañaron hasta la estación más cercana.
Protecció Civil activó la prealerta del plan Ferrocat, mientras que Renfe implementó un servicio alternativo mediante autobuses para garantizar el transporte en el tramo afectado. Este incidente es solo uno de los muchos que ocurrieron durante una jornada marcada por condiciones climáticas extremas.
El impacto del temporal también obligó a cerrar temporalmente la carretera C-17 en Ripoll, afectando ambos sentidos de circulación. Entre las 17:00 y las 23:00 horas, los Bombers atendieron un total de 89 avisos, destacando situaciones como un coche atrapado en agua y el colapso parcial de una vivienda en Oristà. Además, se registraron desprendimientos en otras vías importantes como la C-26 en Borredà.
La Agencia Catalana del Agua (ACA) emitió alertas por riesgo hidrológico tras observar niveles peligrosos en varias cuencas fluviales. En particular, se superó el umbral crítico en la riera de Vilada y se activó el umbral de alerta en Sant Joan de les Abadesses. Las lluvias intensas han puesto a prueba la infraestructura hídrica regional.
Meteocat, el servicio meteorológico catalán, reportó acumulaciones significativas durante este episodio climático extremo: hasta 41,6 litros por metro cuadrado fueron registrados en solo media hora cerca del Santuari de Queralt. Esta situación llevó al organismo a activar alertas por peligro alto para 17 comarcas y peligro moderado para más de quince adicionales.
A medida que avanzaba la noche, las previsiones indicaban que podrían caer hasta 60 litros por metro cuadrado adicionales en regiones como Ripollès y Garrotxa. Ante esta amenaza inminente, la Generalitat utilizó su nuevo sistema específico para emitir avisos temporales con antelación.
