La verbena de Sant Joan en L'Hospitalet generó un total de 781 llamadas al 112, con 30 contenedores incendiados. La Guardia Urbana detuvo a dos personas y denunció a tres por alcoholemia.
La noche del 23 de junio, L’Hospitalet de Llobregat vivió una verbena de Sant Joan marcada por un notable aumento en las emergencias. En total, se registraron 781 llamadas al servicio de emergencias 112 entre las 10:00 PM y las 6:00 AM, lo que refleja la intensidad de las celebraciones. De estas llamadas, 143 fueron específicamente relacionadas con ruidos excesivos, un problema recurrente durante esta festividad.
La Guardia Urbana informó que se llevaron a cabo varias intervenciones significativas. En el transcurso de la noche, se detuvo a dos personas y se denunciaron a otras tres por dar positivo en controles de alcoholemia. Además, los servicios de emergencia tuvieron que actuar en múltiples ocasiones para controlar incendios provocados por hogueras y petardos.
Los Bomberos de la Generalitat y Protección Civil realizaron un total de 26 intervenciones para extinguir fuegos en la vía pública. Entre los incidentes más destacados estuvo el incendio en dos terrazas particulares ubicadas en la calle Alegria y otro fuego que afectó matorrales en el barrio de La Torrassa. En total, se quemaron 30 contenedores y una papelera durante la celebración.
A pesar del número elevado de emergencias, el balance general fue menos grave comparado con años anteriores. Por ejemplo, Barcelona reportó 11 detenidos y una agresión con arma blanca en su litoral durante la misma festividad. Esto sugiere que aunque los incidentes son comunes durante Sant Joan, L’Hospitalet logró mantener un control relativamente efectivo sobre la situación.
En preparación para esta celebración, el Ayuntamiento había lanzado una campaña informativa destinada a reducir riesgos asociados con incendios. Esta iniciativa buscaba recordar a los vecinos sobre la prohibición estricta de hacer barbacoas en espacios públicos. El año anterior había habido varios incidentes relacionados con barbacoas encendidas cerca de vehículos, lo que incrementó el riesgo potencial para los residentes.
Las autoridades locales han enfatizado la importancia del cumplimiento normativo para garantizar una celebración segura y responsable entre los ciudadanos. A pesar del ambiente festivo característico del evento, es fundamental mantener ciertas medidas preventivas para evitar situaciones peligrosas.
El cierre del evento dejó claro que aunque hubo complicaciones menores relacionadas con el ruido y algunos incendios controlables, no se registraron incidentes graves ni altercados significativos entre los asistentes. Para aquellos interesados en participar en futuras celebraciones o eventos comunitarios similares, es recomendable estar atentos a las campañas informativas municipales sobre seguridad y prevención contra incendios.
