La campaña de la pera conference en Lleida arranca con pérdidas de hasta el 80% debido a las altas temperaturas. Agricultores piden un plan de reconversión varietal para adaptarse al clima.
La cosecha de la pera conference, variedad predominante en Catalunya, ha comenzado con un panorama desolador. Este lunes, los agricultores de Lleida se enfrentan a pérdidas que alcanzan hasta el 80% en algunas fincas, consecuencia directa del intenso calor que ha azotado la región durante el verano. Las temperaturas han superado los 36 grados durante semanas, generando un estrés significativo en los árboles y afectando gravemente la producción.
Jaume Gardeñes, responsable del sector de vegetales de Unió de Pagesos, ha indicado que esta situación afecta aproximadamente al 60% de las fincas dedicadas a esta variedad. “El estrés térmico ha hecho que las peras sean más pequeñas este año, con una reducción entre 5 y 8 milímetros respecto a años anteriores”, explicó Gardeñes.
A pesar de que algunos agricultores han implementado sistemas de aspersión antihelada para mitigar los efectos del calor, solo alrededor del 8% del total de fincas cuenta con esta tecnología. Estos esfuerzos han sido puntuales y no suficientes para contrarrestar el impacto generalizado del clima extremo. “Hemos tenido reuniones con el Departamento de Agricultura para solicitar un plan de reconversión varietal”, añadió Gardeñes.
La pera conference no es originaria del territorio catalán; proviene de regiones más frías y húmedas del norte europeo. Esta falta de adaptación al clima cálido actual pone en riesgo su viabilidad futura. En este contexto, muchos agricultores están considerando alternativas productivas que sean más resistentes a las altas temperaturas.
A pesar del panorama adverso, Gardeñes confía en que los precios se mantendrán entre 1 y 1,20 euros por kilo. Sin embargo, advierte que si los precios caen por debajo de esa cifra, muchos productores no podrán cubrir sus costos operativos.
A medida que avanza la cosecha y se evalúan las pérdidas definitivas, queda claro que el cambio climático está afectando profundamente la agricultura local. La necesidad urgente de adaptarse a nuevas realidades climáticas es evidente para asegurar la sostenibilidad del sector agrícola en Catalunya.
Los agricultores esperan poder implementar estrategias efectivas antes del próximo ciclo productivo. Para aquellos interesados en conocer más sobre estas iniciativas o participar en futuras reuniones informativas sobre reconversión varietal, se recomienda estar atentos a las convocatorias publicadas por Unió de Pagesos.
