Los nuevos radares en Catalunya, equipados con tecnología de IA, han revelado que un 4,3% de los conductores utilizan el móvil mientras conducen. Esta medida busca mejorar la seguridad vial en las carreteras.
Un innovador sistema de vigilancia ha sido desplegado en las carreteras de Catalunya para combatir el uso del teléfono móvil al volante. Los nuevos radares, que cuentan con tecnología australiana y están montados en remolques, no solo detectan el exceso de velocidad, sino que también identifican comportamientos peligrosos como el uso del móvil y la falta de cinturón de seguridad. En una reciente prueba piloto realizada por los Mossos d’Esquadra, se observó que un alarmante 4,3% de los conductores en la autovía A-2 y la autopista AP-7 estaban distraídos mirando sus dispositivos móviles. Esto equivale a más de 8.500 infracciones registradas en un solo mes. Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit, advirtió sobre los riesgos asociados a esta conducta: «Llevar el teléfono en el regazo es incluso más peligroso que tenerlo en la mano porque desvía aún más la atención de la carretera». La implementación de estos radares representa un cambio significativo en las estrategias tradicionales de control del tráfico. A diferencia de los radares convencionales que permiten a los conductores frenar antes de ser capturados por las cámaras, este nuevo sistema graba al conductor desde dos ángulos diferentes antes incluso de que se percate del dispositivo. Este enfoque ha demostrado ser efectivo; sin embargo, también ha revelado preocupantes tendencias sobre la seguridad vial en Catalunya. En comparación con otros lugares del mundo donde se ha probado esta tecnología, Catalunya ocupa actualmente el tercer lugar en incumplimiento relacionado con el uso del móvil al volante. Un estado estadounidense lidera esta lista con un asombroso 11,8%. Además del uso indebido del teléfono móvil, se detectó que aproximadamente 1,5% de los ocupantes no utilizaban correctamente el cinturón de seguridad. Curiosamente, estas infracciones son más comunes durante los fines de semana y las horas nocturnas en trayectos largos por la AP-7. Por otro lado, durante horarios laborales se registraron más infracciones relacionadas con el uso del móvil en entornos urbanos como la A-2. La implementación inicial tiene como objetivo evaluar su eficacia antes de integrarlo plenamente en el plan estratégico para mejorar la seguridad vial entre 2027 y 2029. Con estos resultados preliminares tan preocupantes y una tasa significativa de distracción al volante evidenciada por este nuevo sistema tecnológico, es probable que veamos una mayor presencia y utilización de estas cámaras inteligentes para garantizar carreteras más seguras para todos los usuarios.
