Un ciudadano encontró un artefacto explosivo en el macizo del Garraf, lo que llevó a los Mossos d'Esquadra a actuar rápidamente. Este hallazgo resalta el peligro de los restos bélicos aún presentes en la región.
Castelldefels ha sido escenario de un nuevo hallazgo peligroso relacionado con la Guerra Civil Española. Un excursionista que se encontraba en el macizo del Garraf localizó un objeto sospechoso y decidió alertar a las autoridades. Gracias a su rápida acción, los Mossos d’Esquadra pudieron intervenir antes de que el artefacto, una pieza de artillería de 65 milímetros con carga explosiva, causara un accidente grave. Este incidente pone de relieve la persistencia de munición sin detonar en la zona, un problema recurrente en esta parte de Catalunya.
Los artificieros actuaron para destruir el artefacto de manera controlada, evitando así cualquier riesgo para los transeúntes y residentes cercanos. La policía catalana ha reiterado la importancia de no manipular objetos sospechosos y llamar al 112 inmediatamente si se encuentra algo similar. La munición no detonada, conocida como UXO (Unexploded Ordnance), puede permanecer activa durante décadas y representa un grave peligro.
A lo largo de los años, Castelldefels ha visto numerosos hallazgos similares. En junio de 2002, se recuperó una granada de mortero que fue documentada incluso por el Senado español. En 2022, varios proyectiles fueron encontrados cerca del Turó del Fatxó y otros lugares emblemáticos durante excavaciones o paseos por la naturaleza.
El Ayuntamiento ha expresado su preocupación por estos descubrimientos continuos y ha planteado hipótesis sobre si algunos proyectiles podrían haber sido abandonados deliberadamente tras finalizar la guerra. Esta teoría cobra fuerza cuando se considera que muchos artefactos han sido localizados en zonas donde las tropas republicanas lucharon durante el conflicto.
En abril pasado, otro episodio similar ocurrió cuando trabajadores encontraron una granada durante obras en la avenida 305. Los TEDAX también intervinieron para desactivar ese explosivo siguiendo protocolos estrictos.
No solo Castelldefels enfrenta este problema; localidades cercanas como Sitges también han reportado hallazgos recientes. En mayo de este año, operarios encontraron otra granada mientras realizaban trabajos en el paseo les Botigues.
La historia militar del área explica estos incidentes recurrentes. Durante la Guerra Civil, las montañas del Garraf eran estratégicas para las defensas alrededor de Barcelona. El abandono posterior del material militar contribuyó a que muchos artefactos quedaran enterrados o perdidos.
A pesar del paso del tiempo desde el final del conflicto hace casi noventa años, los ecos bélicos siguen presentes en forma de munición olvidada que puede ser letal si no se maneja adecuadamente. Por ello, es crucial seguir las recomendaciones policiales: ante cualquier objeto sospechoso encontrado en áreas boscosas o rurales, lo mejor es mantenerse alejado y notificar a las autoridades pertinentes.
