Un emblemático mural cerámico, que adorna un local de alimentación ecológica, ha sido restaurado y se prepara para celebrar su centenario. Este mural, rescatado de la Exposición Internacional de 1929, es un símbolo del barrio.
El mural cerámico que adorna el número 42 del carrer Salvà en el Poble-sec ha recuperado su esplendor tras una exhaustiva restauración. Este mural, que data de la Exposición Internacional de 1929 en Barcelona, representa una escena rural holandesa con vaqueras y elementos de la producción láctea artesanal. La historia del mural está intrínsecamente ligada a la tradición del barrio, donde desde 1910 funcionó una vaquería conocida como La Lleteria.
La familia Piñol-Pellicer adquirió el mural cuando estaba a punto de ser desmantelado y lo trasladó a su negocio tras realizar algunas adaptaciones necesarias. Desde entonces, este emblemático arte ha sido un punto focal para los vecinos y visitantes del Poble-sec. A medida que las vaquerías fueron prohibidas en la ciudad a mediados del siglo XX, La Lleteria tuvo que cerrar sus puertas y el local pasó por diferentes usos hasta convertirse en una tienda de alimentación ecológica hace más de diez años.
El mural no solo es un atractivo visual; también cuenta con una rica historia que refleja la evolución cultural y económica del barrio. En sus laterales se pueden observar figuras realizando tareas relacionadas con la producción artesanal de leche, lo que conecta al espectador con las raíces agrícolas de la región. El hecho de que este mural cumpla cien años en tres años coincide con el centenario de la Exposición Internacional, lo cual añade un valor simbólico adicional a su existencia.
A pesar del paso del tiempo y los daños sufridos por el mural —que llegó al siglo XXI con numerosas grietas y pérdidas— fue restaurado en 2003 gracias a los esfuerzos realizados por expertos en conservación artística. Esta intervención permitió devolverle su brillo original y asegurar su preservación para futuras generaciones.
La Lleteria Biocolmado no solo mantiene viva esta tradición histórica sino que también promueve productos locales y ecológicos, contribuyendo así al desarrollo sostenible del barrio. Los propietarios actuales han decidido mantener el nombre original como homenaje a sus predecesores y al legado cultural representado por el mural.
Para aquellos interesados en visitar este emblemático lugar, La Lleteria Biocolmado está abierta todos los días y ofrece una variedad de productos frescos provenientes directamente de productores locales. Además, se organizan visitas guiadas para conocer más sobre la historia del mural y su importancia cultural dentro del Poble-sec.
