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Un mural histórico revive la tradición lechera en Poble-sec

Biocolmado destaca por un mural cerámico histórico rescatado del pabellón holandés de la Exposición Internacional.

3 Pau Vila · septiembre 6, 2026, 00:55 · 3 min de lectura

La tienda de alimentación ecológica Biocolmado, ubicada en el emblemático número 42 de la calle Salvà, destaca por un mural cerámico que data de 1929. Esta obra, rescatada del pabellón holandés de la Exposición Internacional, celebra la historia del barrio y su legado agrícola.

Un mural cerámico que representa una escena rural holandesa se ha convertido en el símbolo de Biocolmado, una tienda de alimentación ecológica situada en el corazón del Poble-sec. Este mural, que adorna la entrada del local desde hace más de un siglo, fue originalmente parte del pabellón de Holanda en la Exposición Internacional de 1929 en Barcelona. La familia Piñol-Pellicer lo adquirió justo antes de su demolición y lo trasladó a su lechería, donde ha permanecido como testigo del tiempo y los cambios en el barrio.

El mural muestra vacas y escenas relacionadas con la producción artesanal de leche. En sus laterales se pueden ver figuras humanas dedicadas a estas labores. Aunque La Lleteria no fue la única vaquería del Poble-sec, sí se convirtió en un referente gracias a este distintivo mural que rodea su entrada.

A mediados del siglo XX, las vaquerías fueron prohibidas en Barcelona, lo que llevó a los propietarios a traspasar el local. Durante años albergó una cestería y luego una productora hasta que hace más de diez años reabrió como Biocolmado. A pesar de los cambios, el negocio ha mantenido su nombre original y su conexión con el pasado.

El mural ha sufrido deterioro con el paso del tiempo; grietas y pérdidas han afectado su integridad. Sin embargo, en 2003, se llevó a cabo una restauración exhaustiva para devolverle su esplendor original. Este año marca un momento especial para el mural ya que dentro de tres años celebrará su centenario coincidiendo con otra edición importante de la Exposición Internacional.

La historia detrás del mural es también personal para los actuales propietarios. Buenaventura Piñol y Dolors Pellicer encontraron inspiración artística durante su visita al pabellón holandés; especialmente Dolors, quien era gran admiradora del modernismo catalán. Juntos decidieron incorporar sus iniciales al mural como homenaje a esta conexión emocional.

A medida que se acerca el centenario del mural, Biocolmado no solo celebra un legado artístico sino también una tradición alimentaria sostenible. La tienda promueve productos locales y ecológicos bajo un modelo comercial centrado en el kilómetro cero.

Los vecinos y visitantes pueden disfrutar no solo de productos frescos sino también sumergirse en la rica historia cultural que representa este emblemático lugar. Para aquellos interesados en visitar Biocolmado o admirar el mural cerámico, está abierto todos los días desde las 9:00 hasta las 20:00 horas.

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Pau Vila

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