El Foro de Competitividad de APD Cataluña sostiene que el reto es que las empresas existentes crezcan y generen más valor con los recursos que ya tienen. El 99% del tejido empresarial catalán son pymes.
Según publica elmundofinanciero.com, la productividad y la dimensión de las empresas centraron el Foro de Competitividad organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Cataluña. El encuentro reunió a empresarios, directivos y otros agentes del territorio, y dio continuidad a un Consejo de Competitividad previo de la misma asociación.
El análisis parte del Barómetro de Competitividad APD, que sitúa la productividad como un asunto transversal para Cataluña. La región cuenta con fortalezas en talento, innovación y proyección exterior, pero el desafío es que esas capacidades se traduzcan en más productividad y en más capacidad de crecimiento de las compañías.
El tamaño pesa mucho en un tejido donde alrededor del 99% de las compañías son pymes. La escala determina el acceso a la financiación, la incorporación de tecnología, la captación de talento y la presencia en mercados internacionales. Por eso, según el Consejo, la clave no está solo en crear empresas nuevas, sino en que las que ya existen puedan crecer.
Una de las líneas de trabajo propone favorecer la colaboración entre empresas y los procesos de agregación de capacidades. Fusiones, alianzas y servicios compartidos en áreas como tecnología, formación, datos o internacionalización permitirían a las pymes asumir inversiones que por separado les resultan difíciles.
En innovación, el Consejo señala que Cataluña tiene una capacidad investigadora importante, aunque el conocimiento llega poco al tejido productivo. Las prioridades son reforzar la transferencia de conocimiento, la propiedad intelectual y la comercialización de los resultados de la investigación.
En la mesa sobre innovación, Sergi Pejoan, socio de ERA Group, defendió que innovar no exige grandes inversiones en I+D:
«La innovación no se limita solamente a la I+D ni a las grandes inversiones tecnológicas. Está al alcance de empresas de cualquier tamaño y sector: potenciar la innovación ‘i’ en mejorar cómo llegamos al cliente, en organizar mejor las operaciones y en optimizar los costes es clave. Son mejoras que elevan la productividad y liberan recursos para seguir creciendo».
El talento aparece como otro frente. Universidad, Formación Profesional y sistema educativo deben responder mejor a lo que piden las empresas, con más participación empresarial en el diseño de contenidos. La escasez no afecta solo a perfiles universitarios o tecnológicos, sino también a operarios, técnicos y profesionales de oficios.
María José Carracedo, directora territorial de Adecco en Cataluña, puso el acento en la ejecución:
«La competitividad no depende únicamente de los recursos que una empresa tiene a su alcance, sino de la velocidad y eficacia con la que consigue convertirlos en capacidad de ejecución. Nuestra mirada es la del mercado de trabajo y el talento: cómo conseguir que las capacidades humanas y tecnológicas disponibles generen más valor».
La jornada contó con la colaboración de Abanca, Adecco y ERA Group, y la clausura corrió a cargo de Víctor Soria, director general de Actividad Económica de la Generalitat de Cataluña. Las conclusiones servirán de base para las propuestas que el Consejo quiere trasladar al tejido empresarial catalán.



