El alcalde Jaume Collboni anuncia una tienda piloto gestionada por una entidad social en un edificio de vivienda pública. La oposición de Junts y PP la tacha de competencia desleal.
El Ayuntamiento de Barcelona abrirá su primer supermercado público en 2027. Lo hará en el barrio de la Marina, una zona en crecimiento y con poca oferta comercial, según ha anunciado el alcalde Jaume Collboni.
El local se instalará en un edificio de vivienda pública y lo gestionará una entidad social u ONG. El proyecto incluye un programa de inserción laboral y formación profesional para los vecinos.
El anuncio llega después de la reunión de Collboni con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ciudad que ya tiene un presupuesto de 70 millones de euros para desplegar una red similar. Allí, la Administración asumirá costes como el alquiler del inmueble y aplicará rebajas fiscales para que los alimentos básicos sean un 30% más baratos.
En Barcelona, el Ayuntamiento defiende que la red de comercios es más tupida que en Estados Unidos, con 39 mercados municipales que venden producto fresco. «En Estados Unidos predominan los desiertos alimentarios, y es muy complicado encontrar producto fresco», advierte Adrià Rodríguez, investigador del instituto IDRA.
«Las políticas públicas funcionan, las instituciones actúan», ha defendido Collboni.
La inflación en España ha subido alrededor del 25% en los últimos cinco años, mientras que los alimentos lo han hecho un 35%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La oposición municipal ha rechazado la propuesta. El presidente del grupo de Junts y candidato a la alcaldía, Jordi Martí Galbis, la califica de «populismo ideológico» y advierte de que no la apoyará si se convierte en «competencia desleal» contra el comercio de proximidad.
«Abrir establecimientos públicos subvencionados con fondos municipales significa, en la práctica, que el Ayuntamiento hará la competencia directa a los mercados municipales y a los tenderos de la ciudad con el dinero que los mismos comerciantes aportan en forma de impuestos y tasas. Es algo inaceptable», ha señalado Martí Galbis.
El PP también ha rechazado la iniciativa. El sector espera que el modelo se asemeje al de Reino Unido, donde los supermercados sociales venden excedentes de grandes superficies con precios entre un 10% y un 30% por debajo de las cadenas tradicionales.
El Ayuntamiento prevé que la tienda de la Marina funcione como plan piloto antes de extender el modelo a otros barrios. La medida afectará a los vecinos de la zona, que dispondrán de una nueva opción de compra de alimentos a precios más bajos.



