Los meteorólogos investigan si el temporal que causó dos muertos y un desaparecido en Cataluña fue la primera ciclogénesis tropical pura registrada en el Mediterráneo, un fenómeno sin precedentes conocidos.
Las lluvias torrenciales que azotaron Cataluña a principios de octubre, con registros históricos como los 288 litros por metro cuadrado en Vilassar de Mar, los 248 de Granollers, los 244 de Mataró y los 213 en la estación de Can Bruixa de Barcelona, pudieron ser algo más que un temporal extremo. Según publica 20minutos, los meteorólogos barajan la hipótesis de que se tratara de la primera ciclogénesis tropical pura jamás observada en el Mediterráneo.
El investigador Carlos Calvo-Sancho, del Climatoc-Lab del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE), centro mixto del CSIC, la Universitat de València y la Generalitat Valenciana, explica que para que se forme un 'medicane' lo habitual es que exista una perturbación en niveles altos que se desgaje de la circulación general. Sin embargo, en este episodio no había tal perturbación. Lo que sí había era el Mediterráneo a 25-26 grados centígrados, el umbral definido para las ciclogénesis tropicales en el Atlántico.
"La hipótesis es que esta anomalía tan alta del Mediterráneo permitiera el desarrollo de este sistema convectivo y que fuera el comienzo de una ciclogénesis tropical pura en el Mediterráneo. Algo nunca antes visto", afirma Calvo-Sancho.
El científico, galardonado con el EMS Young Scientist Award 2026 de la Sociedad Meteorológica Europea, subraya que ahora hay que analizar si el fenómeno tuvo una componente baroclina en niveles altos o si, por el contrario, careció de ella. "Si la hipótesis se comprueba, sería la primera vez que hubiera ocurrido en el Mediterráneo", asiente.
Estos sistemas tropicales son diferentes a las ciclogénesis explosivas ya registradas, que son "ciclones extratropicales de toda la vida", pero "muy parecidos" a los 'medicanes', término que une Mediterráneo y huracán y que es común en la zona desde que comenzaron las medidas satelitales en los años 70. "Los medicane son al fin y al cabo lo mismo que un ciclón tropical o huracán, pero pequeñitos, porque el Mediterráneo no es tan grande como el Atlántico o el Pacífico", puntualiza.
La diferencia clave, según el investigador, es que en un 'medicane' típico hay una transición tropical desde un ciclón extratropical preexistente. "Pero esta vez no tienes ese precursor baroclino, sino que es directamente como si fuera tropical, como si fuera puro tropicalmente. Esa es la diferencia", detalla.
En la misma línea se ha pronunciado el meteorólogo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) Juan Jesús González Alemán, quien el pasado 4 de octubre señaló en la red social X que "hará falta un estudio en mayor profundidad, pero cada vez me ronda más en la cabeza, viendo las animaciones de radar y satélite y por lo que planteaban los modelos, que el episodio extremo que ha afectado a Cataluña en las últimas horas es más consistente con un proceso de ciclogénesis tropical".
"Esto no tiene precedentes conocidos en el Mediterráneo. No ha sido ni es un 'medicane' o 'mini huracán' (algo que, por cierto, no existe físicamente), ni tampoco lo era lo que aparecía en los modelos. No forma parte del modelo conceptual típico de 'medicane' del Mediterráneo: esto es algo diferente, un proceso de formación de ciclón tropical como los que ocurren en el trópico", agregó González Alemán.
El meteorólogo compartió una imagen satelital del fenómeno antes de tocar la costa catalana. "Si le quito las líneas de costa, cualquier experto en meteorología tropical diría que pertenece al trópico. Y esto abriría un debate nuevo en la comunidad científica", apuntó.
El temporal, que el president Salvador Illa calificó como "mini-huracán", dejó dos muertos, un joven desaparecido, inundaciones, subidas repentinas de ríos y desbordamientos en diversos puntos de Cataluña. La hipótesis de una ciclogénesis tropical pura, de confirmarse, obligaría a revisar los modelos de predicción y los protocolos de alerta en el Mediterráneo.
Mientras tanto, los científicos continúan analizando los datos para determinar si realmente hubo un forzamiento baroclino que permitiera sostener el desarrollo del sistema. La respuesta podría llegar en las próximas semanas, cuando se publiquen los estudios en curso.



