El Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, el Hospital Clínic y el Hospital del Mar han firmado un convenio para impulsar la impresión 3D en el ámbito sanitario. El proyecto se desarrollará en un espacio de más de 1.000 metros cuadrados.
Las tres instituciones firmaron a finales del mes pasado un convenio de colaboración para liderar la impresión 3D en salud en Cataluña. Según recoge larazon.es, el proyecto se considera pionero en Europa y reúne a ingenieros y técnicos de la Incubadora 3D del CZFB con los equipos clínicos y de innovación de ambos hospitales.
El trabajo se llevará a cabo en un espacio de más de 1.000 metros cuadrados situado en el edificio de la Incubadora 3D. El objetivo es desarrollar soluciones concretas para las necesidades reales de médicos, enfermeros y pacientes, más que probar tecnología por sí misma.
En la práctica, las piezas y modelos podrán servir para la planificación quirúrgica, con guías y piezas a medida y modelos tridimensionales de cada caso. También se prevé su uso en la rehabilitación de pacientes, con productos personalizados, y en la fabricación de piezas de recambio para los equipos de los hospitales.
«Acortar la distancia entre un reto detectado y una solución efectiva», según señaló Blanca Sorigué, directora general del CZFB.
La impresión 3D se aplicará también a la docencia y la simulación avanzada, con modelos y cirugías simuladas para entrenar a los profesionales. Además, servirá para la investigación, mediante prototipos y nuevos materiales o dispositivos.
Para el Hospital Clínic, representado por su director general Josep Maria Campistol, la alianza sitúa a Cataluña en una posición de liderazgo. Por su parte, el director gerente del Hospital del Mar, Jaume Raventós, defendió que la cooperación permite convertir los límites en oportunidades.
Durante la pandemia, la Incubadora 3D del CZFB ayudó a fabricar 400 respiradores, recordó Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorcio. Ahora, según explicó, el objetivo es crear una estructura estable que dé continuidad a esa colaboración.
La consejera de Salud, Olga Pané, cerró la presentación al considerar que el proyecto podría situar a Cataluña como referente europeo en fabricación digital aplicada a la salud.



