La Noguera, con un 5,1%, es la comarca catalana que más creció en 2025, seguida de El Solsonès (4,5%) y El Segriá (3,7%). El sector primario leridano, que subió un 13,6%, impulsa el dinamismo de la provincia.
La economía catalana creció un 3% en 2025 en términos de Valor Bruto Añadido (VAB), según el informe anual que elabora BBVA con el detalle comarcal de Cataluña, una radiografía que ya se remonta a la época de Caixa de Cataluña. El documento, avanzado por eldebate.com, constata que el territorio no avanza de forma homogénea y que las comarcas de Lérida han tirado del carro.
La Noguera, con capital en Balaguer, fue la comarca catalana con mayor crecimiento: su VAB aumentó un 5,1%, el único territorio de Cataluña que superó el listón del 5%. Le siguió de cerca El Solsonès, con capital en Solsona, que creció un 4,5%.
Otras tres comarcas leridanas se anotaron un 3,7%: El Segriá, cuya capital es Lérida; El Urgell, con capital en Tárrega; y El Pla d'Urgell. En conjunto, la provincia de Lérida se sitúa por delante de Barcelona y su entorno y de Gerona, que crecieron un 3,5%.
El motor de este comportamiento está en el campo. El sector primario leridano creció un 13,6% el año pasado, impulsado por las buenas cosechas y la moderación de los precios. En una provincia donde el sector primario todavía representa el 8% de la economía, ese empujón tiene un efecto directo sobre el conjunto.
"Las buenas cosechas y la moderación de los precios explican el crecimiento de la provincia de Lérida", señala Josep Oliver, director del informe.
El economista advierte de que ese viento de cola puede cambiar en el ejercicio en curso: la moderación de precios dejará de ser un aliado con la inflación en máximos.
Por detrás de Lérida, el área metropolitana de Barcelona creció un 2,9%; la zona central de Cataluña, que incluye ciudades como Manresa o Vic, un 2,7%; la zona pirenaica, un 2%; y el Ebro, en el sur de Tarragona, un 1,3%, lastrado por los problemas del sector energético. Tarragona y su área de influencia se quedaron en un 2,2%. En 2024 el motor había sido Gerona.
Solo dos comarcas retrocedieron, ambas en el interior de Tarragona y en la zona del Ebro: La Terra Alta, con capital en Gandesa, cayó un 2,3%, y La Ribera de Ebro, con capital en Mora de Ebro, un 0,3%.
Por sectores, el primario creció un 9,4%; la construcción, un 5,4%; los servicios, un 3%; y la industria, un 1,5%. La fuerte demanda interna sostiene la fortaleza del conjunto de la economía catalana.
Para los vecinos de la provincia de Lérida, el informe confirma que las comarcas de Poniente y del Segre ganan peso en el mapa económico catalán, aunque el reto está en que ese impulso no dependa solo de una buena campaña agrícola.



