El portavoz de ERC en el Congreso reconoce el desgaste electoral por la crisis habitacional y limita su proyecto político a Cataluña, donde abre la puerta a un frente con Podemos.
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha reconocido que la crisis de la vivienda está pasando factura electoral a la izquierda. Lo ha hecho en una entrevista en el programa 'Salvados', de La Sexta, donde ha advertido de que ningún avance del Gobierno servirá si no se resuelve el acceso a la vivienda, según recoge elperiodico.com.
"La vivienda va a arrasar. De hecho, ya está arrasando a la izquierda"
Rufián ha insistido en que las medidas aprobadas por el Ejecutivo, por positivas que sean, quedarán en nada sin una solución habitacional: "Nada de lo que hemos hecho, nada de lo que ha hecho este Gobierno, por muy bueno que sea, y ha habido cosas muy buenas, va a servir si no soluciona el tema de la vivienda".
El dirigente republicano ha cargado contra el PSOE por su gestión en esta materia. En su opinión, los socialistas eligen siempre al gran propietario antes que al inquilino precario. Ha recordado que ERC ha propuesto medidas como gravar el rentismo y la acumulación a partir de la tercera vivienda, iniciativas que, según él, el PSOE bloquea de forma sistemática.
Preguntado por un posible liderazgo estatal de la izquierda alternativa, Rufián ha sido tajante: "Yo es que no me veo más allá de Cataluña". Ha explicado que apostar por un frente amplio nacional sería "falsearme a mí mismo", aunque ha defendido que sus propuestas son de sentido común y chocan con los intereses de los partidos.
Donde sí ha dejado una puerta abierta es en Cataluña, donde ve posible una coalición entre ERC y Podemos de cara a las próximas elecciones. Su objetivo, ha dicho, es frenar a la extrema derecha en el Parlamento catalán: "Creo que en las próximas elecciones, puede llegar a ser el territorio con más fascismo en su Parlamento".
Para cerrar, ha lanzado un aviso a la fragmentación del espacio progresista: "Si Sumar, Podemos y la madre que nos parió no nos ponemos de acuerdo, nos merecemos que nos arrasen".
Las declaraciones llegan en un momento en que la vivienda se ha convertido en el principal quebradero de cabeza para los votantes de izquierdas en Cataluña, donde los precios del alquiler y la compra siguen marcando máximos. Rufián no ha concretado plazos ni fórmulas para ese posible frente catalán, que dependerá de las negociaciones entre las formaciones antes de los próximos comicios.



