El Salón Náutico de Barcelona ha cerrado su 63 edición con más de 226 embarcaciones, 170 expositores y 300 marcas. Según sus organizadores, el evento reunió a 20.000 visitantes.
El Salón Náutico Internacional de Barcelona echó el cierre este domingo a su 63 edición con 226 embarcaciones de todas las esloras, 170 expositores y más de 300 marcas. La organización destaca la ampliación de la oferta hacia nuevos sectores y áreas experienciales como uno de los rasgos de esta edición.
El certamen se ha celebrado en el Port Vell de Barcelona. Lo organiza Fira de Barcelona en colaboración con la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), que hacen balance en un comunicado. Según esta nota, la apuesta por la calidad ha marcado el rumbo del salón, con el regreso de marcas internacionales.
También ha sido destacada la presencia de astilleros españoles, que según la organización ha atraído a miles de visitantes con interés en comprar embarcaciones y conocer las últimas novedades del sector. Del total de 20.000 visitantes, un 35% llegó de fuera de Cataluña, sobre todo de Madrid, Baleares, la Comunidad Valenciana, Andalucía y Galicia. Un 15% fueron visitantes internacionales, especialmente de Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos y Reino Unido.
Para el presidente del salón, Luis Conde, el balance confirma el objetivo de reforzar el negocio, la proyección internacional y la calidad del evento:
«Hemos dado un salto cualitativo en todos los sentidos. El nivel de las marcas, modelos, innovaciones y público sitúa al evento de Barcelona entre los grandes de Europa».
Para quienes vivan en Barcelona, el salón supone una semana con mayor afluencia en el Port Vell y en la zona de la marina durante su celebración.



