Las líneas R1, R2Nord, R3, R4, R7 y R8 circulan con tramos cortados y buses alternativos. El túnel de plaza Catalunya sigue pendiente de reapertura y la alta velocidad continúa interrumpida.
La red ferroviaria catalana arranca la semana sin haber recuperado la normalidad. Seis líneas de Rodalies, la R1, R2Nord, R3, R4, R7 y R8, operan con tramos cortados y servicios alternativos por carretera, según ha informado Renfe. La alta velocidad sigue interrumpida y el Metro de Barcelona arrastra afecciones en buena parte de sus líneas.
La situación más complicada se vive en el Maresme. La R1 no circula entre Arenys de Mar y Maçanet-Massanes, un tramo que se cubre con autocares mientras Adif completa las marchas blancas, los recorridos con trenes sin pasajeros que certifican que la vía es segura. La línea solo llega hasta Badalona y no supera el puente de Sant Adrià de Besòs. Desde allí, los viajeros deben enlazar con la L2 del Metro para alcanzar el centro de Barcelona.
El túnel de plaza Catalunya, parcialmente inundado el domingo, sigue cerrado. Adif ha trabajado durante la noche con tres bombas para extraer el agua, según la información avanzada por moncloa.com.
En el Vallès, la R2Nord no funciona entre Granollers y Sant Celoni, con servicio por carretera. El punto más delicado es un talud desplomado entre Granollers y Cardedeu: la empresa pública confía en recuperar una de las dos vías a lo largo de la jornada. La R11 tampoco circula y mantiene buses entre Maçanet-Massanes y Portbou.
La R3 acumula dos cortes: el habitual entre L'Hospitalet y La Garriga, y uno nuevo entre Ripoll y Puigcerdà, de modo que los trenes solo enlazan La Garriga y Ripoll. La R4 funciona únicamente entre Sant Vicenç de Calders y la estación de Sants, con bus entre Terrassa y Manresa. Para el tramo central, Renfe redirige a los viajeros hacia los buses de línea y hacia Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, que opera con normalidad. El segmento más dañado está entre Terrassa y Sabadell, con la reparación pendiente de que el tiempo aguante.
Las líneas R7 (Montcada Bifurcació-UAB) y R8 (Martorell-Granollers) permanecen completamente interrumpidas, con autobuses en todo su recorrido. En el caso de la R8, fuentes de Adif explican que las comprobaciones ya están hechas y la infraestructura está dispuesta para Renfe, que debe certificar la seguridad antes de volver a poner trenes sobre las vías.
Ninguna línea ha salido indemne del fin de semana más húmedo que recuerda la red catalana.
El impacto no se limita a Rodalies. El Metro de Barcelona arrastra tramos sin servicio y líneas de bus limitadas por las inundaciones. Los servicios que sí funcionan son la R2Sud, los Regionales del sur (R15, R16, R17) y los Rodalies de Tarragona (RT1 y RT2).
En Ponent la situación es distinta. Las líneas R13 y R14 mantienen la normalidad entre Lleida y Les Borges Blanques y operan con buses hasta Sant Vicenç de Calders por un robo de cable de hace dos meses que dañó gravemente la infraestructura. Las Rodalies de Lleida (RL3 y RL4) circulan al completo entre Lleida, Cervera y Manresa, tal como han hecho durante todo el episodio de lluvias.
El sábado fue el día más lluvioso de la historia en Barcelona y su área metropolitana, según los registros disponibles. El balance humano es duro: dos víctimas mortales en Tordera y Montornès y un desaparecido en Pineda de Mar. En el Vallès Oriental, los Bombers de la Generalitat rescataron a varios conductores atrapados por el agua en Granollers y Canovelles.
No es la primera vez que un episodio de lluvia extrema deja la red ferroviaria catalana al borde del colapso. En septiembre de 2023, un temporal parecido obligó a suspender la R1 y la R2 durante días y expuso la fragilidad de infraestructuras con décadas de antigüedad en puntos de drenaje muy concretos. La diferencia ahora es la simultaneidad: no falla una línea, fallan seis, más el Metro y la alta velocidad.
La R3 ya arrastraba un corte crónico entre L'Hospitalet y La Garriga, obligado por las obras de desdoblamiento que se alargan desde hace años. Cuando la red no tiene margen de reserva, cualquier golpe meteorológico la tumba entera. Y las alternativas (FGC, buses de línea, Metro) tienen capacidad finita.
Adif y Renfe se han comprometido a revisar los puntos críticos del Maresme y el Vallès. Mientras tanto, los usuarios de Rodalies en el Maresme, el Vallès, el Baix Llobregat y el Camp de Tarragona tendrán que consultar los horarios actualizados y prever más tiempo para sus desplazamientos. La previsión es que algunos trayectos se vayan recuperando conforme avance este lunes.



