La bodega Gramona, emblemática del Penedés, enfrenta un nuevo rumbo tras el fallecimiento de Xavier Gramona. Su familia toma las riendas con un enfoque en sostenibilidad y tradición.
Gramona, una de las bodegas más reconocidas de Catalunya, está experimentando una transformación significativa desde la repentina muerte de su fundador, Xavier Gramona, en 2023. Este acontecimiento marcó un antes y un después para la familia, que ahora se une para continuar el legado vitivinícola que comenzó en 1850. Bajo la dirección de Jaume Gramona, actual presidente ejecutivo y enólogo, la bodega no solo preserva su rica historia, sino que también se proyecta hacia el futuro con una clara filosofía de sostenibilidad.
La historia de Gramona es un testimonio del esfuerzo familiar y la dedicación a la viticultura. Desde sus inicios humildes como agricultores locales hasta convertirse en pioneros de los espumosos de larga crianza, la marca ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. La muerte de Xavier fue un golpe duro para sus hijos Leo, Jaume y Roc, quienes estaban presentes en la bodega cuando ocurrió el trágico evento.
En palabras de Jaume: “Si yo me muero mañana, sé que Gramona sigue”. Esta afirmación refleja no solo su compromiso con el legado familiar sino también su visión innovadora para el futuro. La bodega ha adoptado prácticas biodinámicas y busca elaborar vinos con el menor impacto ambiental posible. Esto incluye integrar animales en los viñedos y utilizar paneles solares para reducir su huella ecológica.
El enfoque contemporáneo de Jaume combina más de tres décadas de experiencia con una sólida base teórica adquirida a través del diálogo constante con investigadores internacionales. Su objetivo es claro: crear espumosos excepcionales que respeten tanto al terruño como al medio ambiente.
A medida que Gramona avanza hacia nuevas metas, se destaca como uno de los mayores exponentes biodinámicos en Europa. Este modelo sostenible no solo beneficia a la producción vinícola sino que también promueve prácticas agrícolas responsables que podrían servir como ejemplo para otras bodegas.
El legado familiar sigue vivo mientras los hermanos trabajan juntos para honrar la memoria de su padre y llevar a cabo sus ideales sobre calidad y sostenibilidad. En este sentido, Gramona se posiciona no solo como una marca histórica sino como un referente moderno dentro del sector vitivinícola catalán.
A medida que continúan desarrollando sus proyectos e innovaciones, los amantes del vino pueden esperar ver cómo esta emblemática bodega evoluciona bajo una nueva dirección familiar. Para aquellos interesados en conocer más sobre sus productos o visitar las instalaciones, las puertas están abiertas durante todo el año; se recomienda reservar con antelación debido a la creciente demanda por parte del público.
