La clausura del Festival de Peralada reunió a miles de asistentes y agotó entradas en once espectáculos. La tercera generación promueve un futuro prometedor para el evento cultural.
El Festival de Peralada ha cerrado su 40.ª edición con un impresionante 96,4% de ocupación, consolidándose como uno de los eventos culturales más relevantes del verano. Ayer, la ceremonia final estuvo marcada por la actuación del reconocido músico Jordi Savall junto a su orquesta femenina y la soprano Núria Rial, quienes presentaron un programa dedicado al barroco italiano. Este año, el festival no solo destacó por su alta asistencia, sino también por la calidad artística y el interés mediático que generó.
Durante esta edición se llevaron a cabo once espectáculos que agotaron todas las entradas, lo que refleja el creciente interés del público por las propuestas artísticas que ofrece Peralada. Las grabaciones realizadas durante el festival han sido numerosas, destacando la cobertura de RTVE y Catalunya Música, que capturaron actuaciones memorables como Diario di una madre y Estètica i massacre. Esta atención mediática ha contribuido a posicionar al festival en un lugar destacado dentro del panorama cultural europeo.
La continuidad del festival está asegurada gracias al compromiso renovado de la tercera generación de la familia promotora. Oriol Aguilà, director artístico del evento, se mostró optimista sobre el futuro: “El proyecto tiene vida de futuro”, afirmó tras recibir a representantes del Teatro Nacional Croata de Zagreb durante la clausura. Este respaldo familiar permitirá abrir nuevas etapas en el desarrollo artístico del festival.
De cara a futuras ediciones, ya se anticipan emocionantes proyectos para la Pascua de 2027. Raquel García Tomás ha sido seleccionada para componer unas Lecciones de tinieblas, mientras que Lina Tur dirigirá una Pasión según san Juan de Johann Sebastian Bach con su ensemble Musica Alchemica. Estas iniciativas reflejan el compromiso continuo con la innovación y la producción propia dentro del festival.
A lo largo de sus cuatro décadas, Peralada ha evolucionado desde ser un evento local hasta convertirse en un referente internacional en música clásica y arte escénico. En comparación con años anteriores, donde las tasas de ocupación rondaban entre el 80% y el 90%, este año marca un hito significativo en términos de asistencia y participación pública.
Los asistentes al festival no solo disfrutaron de música excepcional; también tuvieron acceso a una experiencia cultural enriquecedora en uno de los entornos más bellos del país. Para aquellos interesados en asistir a futuras ediciones o eventos relacionados, es recomendable estar atentos a las fechas anunciadas para asegurar entradas con antelación.
