Un hombre de 78 años falleció en Lloret de Mar, elevando el total de ahogamientos en la costa catalana. Las autoridades instan a la precaución ante el aumento de incidentes.
Veinticuatro personas han perdido la vida en las playas catalanas desde que comenzó la campaña de baño el pasado 15 de junio. La última víctima, un hombre francés de 78 años, fue rescatado inconsciente esta tarde en la playa de Lloret de Mar. A pesar del esfuerzo del Servei d’Emergències Mèdiques (SEM), que movilizó varias unidades para intentar reanimarlo, no se pudo salvar su vida.
El incidente ocurrió alrededor de las 15:15 horas y requirió la intervención rápida tanto del SEM como de los Mossos d’Esquadra, quienes enviaron tres unidades al lugar. También se activó la policía local para coordinar las labores de rescate y asegurar el área.
Desde el inicio del verano, las autoridades han advertido sobre el creciente número de ahogamientos en las costas catalanas. Este trágico suceso resalta una tendencia preocupante: cada año, se reportan incidentes similares que ponen en riesgo a los bañistas. En comparación con años anteriores, donde se registraron cifras más bajas, este verano ha sido especialmente crítico.
La Generalitat ha hecho un llamado a los ciudadanos y turistas para que extremen las precauciones al disfrutar del mar. Se recomienda evitar nadar si uno no se siente bien o si experimenta fatiga. Además, es fundamental seguir siempre las indicaciones del servicio de socorrismo presente en cada playa.
Las autoridades también han enfatizado la importancia de actuar rápidamente si se observa a alguien con dificultades en el agua. Llamar al 112 puede ser crucial para facilitar una respuesta inmediata y potencialmente salvar vidas.
A medida que avanza la temporada estival, es vital que tanto locales como visitantes mantengan una actitud responsable y estén atentos a su entorno mientras disfrutan del mar. La seguridad debe ser siempre una prioridad durante estas actividades recreativas.
