jueves, 1 de octubre de 2026Cataluña 26°/ 21°Gasolineras

Última hora

Barcelona celebra una verbena de Sant Joan con récord de asistentes y calor extremo

Más de 92.000 personas disfrutaron en Barcelona durante una tórrida verbena de Sant Joan llena de hogueras y música.

Nuria Martínez
Nuria Martínez
· 3 min de lectura

Más de 92.000 personas se reunieron en las playas de Barcelona para disfrutar de la verbena de Sant Joan, marcada por temperaturas elevadas y un ambiente festivo. La celebración incluyó hogueras, música y un despliegue de seguridad sin precedentes.

La noche del 23 al 24 de junio, Barcelona se convirtió en el epicentro de la fiesta con la celebración de la verbena de Sant Joan, donde más de 92.000 personas abarrotaron las playas en busca de diversión y alivio ante el intenso calor que azotó a la ciudad. Este evento anual, que atrae tanto a locales como a turistas, se caracterizó por su ambiente festivo y un gran despliegue logístico por parte del ayuntamiento.

Desde media tarde, el litoral barcelonés fue testigo del flujo constante de asistentes que llegaban para disfrutar no solo del mar, sino también de las tradicionales hogueras que iluminaban la noche. En particular, el barrio marinero de Barceloneta se llenó rápidamente con vecinos organizando cenas comunitarias conocidas como ‘sopar de germanor’, donde cada uno traía su propia comida y bebida.

A pesar del calor sofocante, los ciudadanos no dudaron en acercarse a las playas para celebrar. La ‘flama del Canigó’ fue repartida entre los diferentes barrios desde primera hora, marcando el inicio oficial de las festividades. En Sant Antoni, cientos se congregaron alrededor del fuego mientras disfrutaban del estruendo producido por los petardos.

No obstante, este año también trajo consigo desafíos significativos. Los chiringuitos enfrentaron restricciones que limitaban su capacidad para organizar fiestas al aire libre o contar con DJs, lo que llevó a muchos a optar por llevar sus propias provisiones y equipos musicales a la playa. Un encargado local expresó su frustración: «Es increíble que ahora no nos permitan tener DJ mientras que a unos metros hay gente haciendo botellón».

El ayuntamiento implementó un amplio operativo para garantizar la seguridad durante esta masiva celebración. Se desplegaron 298 sanitarios portátiles, junto con 12 informadores recorriendo las playas hasta altas horas de la madrugada. Además, tres ambulancias estaban listas para atender cualquier emergencia sanitaria.

A medida que avanzaba la noche, grupos diversos comenzaron a llenar la arena: jóvenes buscando una fiesta económica y familias disfrutando del ambiente festivo. Las comunidades inmigrantes también estuvieron presentes; brasileños, peruanos y argentinos compartieron sus tradiciones culinarias mientras celebraban juntos bajo el mismo cielo estrellado.

A pocos kilómetros al norte en Badalona, el alcalde Albiol intensificó los esfuerzos policiales aumentando en un 20% los agentes locales para controlar posibles excesos relacionados con alcohol y drogas durante esta festividad popular. Por primera vez se utilizó una unidad canina destinada a detectar sustancias ilegales en las playas.

A diferencia del ambiente controlado en Barcelona y Badalona, otros municipios cercanos como aquellos en el Maresme, permitieron fiestas más animadas con DJs hasta entrada la madrugada. En localidades como Mataró o Caldes d’Estrac se vivieron celebraciones vibrantes donde chiringuitos ofrecían menús especiales e incluso fiestas privadas.

A medida que amanecía tras una larga noche llena de risas y música, el reto principal sería limpiar las playas antes de que llegaran los primeros bañistas matutinos; un desafío habitual tras estas grandes celebraciones donde los restos dejados son siempre abundantes.

Nuria Martínez

Escrito por

Nuria Martínez

Viral en la red