La ciudad ha finalizado una ambiciosa ampliación de su red de agua freática, aumentando en 21 hectáreas las zonas verdes regadas. Esta inversión de 22,8 millones de euros busca hacer frente a los retos del cambio climático.
La ciudad de Barcelona ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad al concluir las obras de ampliación de su red de agua freática. Este proyecto, que ha requerido una inversión total de 22,8 millones de euros, permitirá aumentar en 21 hectáreas las áreas verdes que se riegan con este recurso alternativo, alcanzando un total de 186 hectáreas. La iniciativa responde a la necesidad urgente de gestionar los recursos hídricos ante los desafíos del cambio climático y la creciente escasez de agua potable.
Nuevos depósitos en Montjuïc mejoran la capacidad hídrica
Las últimas obras se han centrado en la montaña de Montjuïc, donde se han construido tres nuevos depósitos: uno en el Castillo de Montjuïc, con capacidad para 1.200 m³, y otros dos en el Vivero de Tres Pins y los Jardines de Joan Brossa, ambos con capacidad para 600 m³. Esta expansión incrementará la disponibilidad anual de agua freática en aproximadamente 50.000 m³, lo que equivale al volumen necesario para llenar unas 60 piscinas olímpicas.
Ahorro significativo y beneficios ambientales
El uso del agua freática no solo contribuye a regar jardines y espacios públicos, sino que también permite un ahorro considerable del consumo de agua potable. Según el alcalde Jaume Collboni, “con toda esta agua engrandimos la ciudad ‘invisible’ para poder proteger más el verde”. Se estima que alrededor del 80% del agua extraída se destinará al riego, mientras que un 15%</strong% será utilizada para limpieza viaria.
Pla Clima y resiliencia urbana ante sequías futuras
A través del Plan Clima y el Plan Resiliencia, Barcelona busca adaptarse a los efectos adversos del cambio climático. La implementación del Plan para el Aprovechamiento de Recursos Hídricos Alternativos (PLARHAB) es clave para garantizar recursos hídricos locales en tiempos críticos. Este enfoque no solo mejora la gestión hídrica sino que también protege los caudales ecológicos necesarios para mantener la biodiversidad urbana.
Múltiples proyectos complementarios en toda la ciudad
Aparte del sistema montjuicense, otras áreas como Can Batlló y Eixample han visto mejoras significativas. En total, seis proyectos adicionales están diseñados para incrementar el uso anual hasta 150.000 m³. Estas iniciativas reflejan un compromiso continuo por parte del Ayuntamiento hacia una infraestructura más eficiente y sostenible.
A medida que estas obras concluyen, se iniciará un periodo crucial para pruebas antes del lanzamiento definitivo del sistema. La gestión eficiente del agua es más relevante que nunca; cada gota cuenta cuando se trata no solo del bienestar urbano sino también sobre cómo enfrentamos futuros desafíos climáticos.
