El Ayuntamiento de Barcelona ha comenzado la construcción de un parque de casi 3.000 metros cuadrados en Horta-Guinardó. Este espacio verde recuperará el trazado del torrente de Lligalbé y costará 969.000 euros.
La ciudad condal avanza hacia una mayor sostenibilidad y calidad de vida con la creación de un nuevo parque que ocupará 2.995 metros cuadrados en el distrito de Horta-Guinardó. Las obras, que han comenzado recientemente, tienen como objetivo transformar el área entre las calles Lepant y Padilla, donde se recuperará el antiguo trazado del torrente de Lligalbé.
Detalles del proyecto
Este nuevo espacio verde no solo ofrecerá zonas de estancia para los vecinos, sino que también incluirá 1.450 metros cuadrados dedicados a vegetación diversa, así como un circuito de salud que abarcará 195 metros cuadrados. El diseño contempla la instalación de mobiliario urbano moderno y un sistema de drenaje sostenible que permitirá gestionar mejor las aguas pluviales.
Costo y duración de las obras
El coste total del proyecto asciende a 969.000 euros, una inversión significativa por parte del consistorio barcelonés. Se estima que las obras durarán aproximadamente ocho meses, durante los cuales se espera que la comunidad pueda ver avances significativos en la transformación del área.
Piezas patrimoniales y vegetación autóctona
Uno de los aspectos más destacados del parque será su compromiso con la conservación patrimonial. Se restaurará una fuente histórica y se preservarán elementos como un muro de piedra perteneciente al antiguo Camí de la Llengua, así como una piedra hito que marcaba el giro para los carros hacia el torrente. Además, se incorporarán más de una treintena de nuevas especies arbóreas al arbolado existente.
Sostenibilidad y bienestar comunitario
Aparte del valor estético y recreativo, este parque busca promover la sostenibilidad mediante el uso eficiente del agua y la incorporación de luces LED en su alumbrado público. La combinación entre arbolado, arbustos, plantas y gramíneas no solo embellecerá el entorno urbano sino que también contribuirá a mejorar la calidad del aire en esta zona densamente poblada.
Un legado histórico revitalizado
La recuperación del trazado del torrente es especialmente significativa ya que conecta a los ciudadanos con su historia local; este curso hídrico estuvo ligado a una masía datada en el siglo XII. La integración del pasaje Sant Pere permitirá a los visitantes disfrutar no solo del paisaje natural sino también aprender sobre su herencia cultural.
A medida que avanzan las obras, muchos vecinos expresan su entusiasmo por contar con un nuevo espacio recreativo donde poder disfrutar al aire libre. La creación de este parque representa no solo una mejora estética para Horta-Guinardó, sino también un paso hacia ciudades más verdes e inclusivas.






