Ocho especies de anfibios han sido avistadas en el Cap de Creus gracias a las recientes lluvias. Este hallazgo es crucial para la biodiversidad del parque y su conservación.
El Cap de Creus ha vuelto a ser hogar de todas las especies de anfibios documentadas en el parque, gracias a las abundantes lluvias que se han registrado esta primavera. La Societat Catalana d’Herpetologia, encargada del seguimiento de estos animales, ha confirmado la presencia tanto de larvas como de adultos en un reciente censo. Entre las especies encontradas se incluyen el tritón verde, la rana verde y la salamandra, lo que representa un éxito significativo para los esfuerzos de conservación en esta área natural.
La técnica de campo Marina Torrellas expresó su sorpresa al encontrar todas las especies esperadas: “Nos sorprendió encontrarlas todas”. Este descubrimiento es especialmente relevante después de años marcados por sequías extremas que habían afectado gravemente los hábitats acuáticos necesarios para la reproducción y supervivencia de estos anfibios.
En noviembre del año pasado, el Grupo Especial de Prevención de Incendios Forestales (GEPIF) había aportado unos 3.000 litros de agua regenerada a una balsa histórica en Mas Ventós, un esfuerzo que buscaba revitalizar el ecosistema local. Esta intervención fue clave para recuperar espacios que habían estado secos durante mucho tiempo y facilitar así la reproducción de diversas especies.
A partir del año anterior, se inició un proyecto colaborativo entre la Societat Catalana d’Herpetologia y el parque con el objetivo claro: realizar censos periódicos para monitorizar las poblaciones y evaluar su evolución. Este programa no solo involucra a técnicos profesionales sino también a voluntarios, quienes contribuyen al estudio comparativo sobre la salud ambiental del Cap de Creus.
Los resultados preliminares son alentadores; tras tres censos realizados desde 2025, se ha observado una notable recuperación en los puntos donde antes había escasez hídrica. “Hemos podido corroborar la presencia de todas”, afirmó Júlia Valera, otra técnica involucrada en el proyecto. Las ocho especies contabilizadas son indicativas no solo del éxito inmediato sino también del potencial para futuras generaciones si se mantienen condiciones adecuadas.
Sin embargo, persiste una incertidumbre sobre cómo afectarán las altas temperaturas veraniegas a estas poblaciones. Valera advirtió: “Ahora han vuelto las temperaturas altas y deberemos ver cómo será el otoño”. Esto subraya la importancia continua del monitoreo ambiental y los esfuerzos proactivos para asegurar que estos ecosistemas sigan prosperando.
Aparte del censo actual, los técnicos están evaluando posibles mejoras en algunos puntos acuáticos para favorecer aún más la presencia y diversidad de anfibios. Estas recomendaciones serán comunicadas al parque con miras a implementar cambios efectivos.
La relevancia del seguimiento dentro del Cap de Creus radica no solo en su biodiversidad sino también en su papel como referencia comparativa entre áreas gestionadas y no gestionadas. La capacidad para observar diferencias significativas puede proporcionar información valiosa sobre prácticas efectivas para conservar estas especies amenazadas.
Para aquellos interesados en conocer más sobre este fenómeno natural o participar como voluntarios en futuros censos, pueden dirigirse al sitio web oficial del parque o contactar directamente con la Societat Catalana d’Herpetologia para obtener más información sobre actividades programadas durante este año.
