Un clamor por la transformación del transporte en el Maresme
La diputada de Esquerra Republicana, Lluïsa Llop, ha puesto sobre la mesa una cuestión crucial para el futuro del Maresme: la necesidad de un cambio estructural en el modelo de movilidad de la comarca. Durante una reciente sesión de control en el Parlament de Catalunya, Llop interpeló a la consejera de Territori, Sílvia Paneque, destacando que los problemas actuales no son meramente coyunturales, sino que reflejan un sistema obsoleto que no se adapta a las necesidades demográficas y sociales actuales.
Con una población que se espera alcance los 470.000 habitantes para 2026, el Maresme ha experimentado un crecimiento significativo en las últimas cuatro décadas. Sin embargo, su infraestructura de transporte sigue anclada a un modelo diseñado para una realidad muy diferente. “No tenemos un problema coyuntural de movilidad; tenemos un problema estructural”, enfatizó Llop, subrayando la urgencia de abordar esta situación.
Uno de los puntos críticos abordados fue la línea ferroviaria R1, esencial para los desplazamientos diarios en la comarca. La diputada denunció el envejecimiento y las carencias operativas de esta infraestructura, que incluye una vía única en el norte del Maresme y problemas graves de accesibilidad. Además, mencionó cómo estos factores aumentan la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos adversos.
Ante este panorama desolador, ERC ha instado al Govern a llevar a cabo un estudio exhaustivo sobre el futuro del corredor ferroviario del Maresme. Llop solicitó no solo medidas temporales o planes inmediatos, sino también una visión a largo plazo que contemple alternativas como el traslado progresivo del R1 hacia zonas interiores más adecuadas.
Aparte del tren, Llop también criticó las deficiencias en el sistema de transporte por carretera. Según sus declaraciones, muchas rutas no están dimensionadas adecuadamente para servir como alternativas viables cuando falla el tren. Esto afecta especialmente a los municipios interiores donde las opciones son limitadas o insuficientes.
La falta de coordinación comarcal agrava aún más estas desigualdades territoriales. “Hay pueblos donde llegar al hospital puede llevar más de 45 minutos utilizando transporte público”, advirtió Llop, quien exigió al Govern compromisos claros: elaborar un plan específico con visión comarcal y priorizar mejoras tanto en la R1 como en otros sistemas de transporte.
Llop concluyó su intervención demandando liderazgo político real y planificación estratégica frente a lo que considera parches temporales e ineficaces. “El Maresme necesita acciones concretas y efectivas”, sentenció.
