Incidente nocturno afecta a miles de viajeros
La tranquilidad del inicio del puente de la Segunda Pascua se vio abruptamente interrumpida esta mañana en Cataluña, cuando un robo de cable provocó retrasos significativos en las líneas R2 norte y R11 de Rodalíes. La incidencia, que se detectó alrededor de las 02:30 horas, tuvo lugar entre las estaciones de Granollers Centre y Cardedeu, generando demoras de hasta media hora para los pasajeros.
Este incidente no solo afectó a los usuarios del tren, sino que también coincidió con una jornada marcada por una intensa operación salida. Según el Servei Català de Trànsit, se esperaba que cerca de 600.000 vehículos abandonaran el área metropolitana de Barcelona entre el viernes y este sábado, lo que ya había comenzado a generar importantes retenciones en las principales vías catalanas.
Las colas más notables se registraron en la AP-7, donde se reportaron hasta ocho kilómetros de congestión entre Mollet del Vallès y Granollers en dirección a Girona. Además, otras vías como la C-17 también experimentaron dificultades debido al aumento del tráfico. En la provincia de Girona, la C-25 mostró signos similares con retenciones hacia las playas.
Ante esta situación caótica, los Mossos d’Esquadra han intensificado sus esfuerzos para asegurar que los conductores respeten las normas viales. Durante este puente festivo, se llevarán a cabo más de 1.000 controles por parte de patrullas tanto uniformadas como encubiertas. El objetivo es garantizar que los límites de velocidad sean cumplidos y que no se ponga en riesgo la seguridad, especialmente para los motoristas.
A medida que avanza el día, es probable que estas medidas contribuyan a mitigar algunos problemas viales; sin embargo, el robo nocturno ha dejado claro cómo un solo incidente puede desencadenar una serie de complicaciones logísticas durante uno de los fines de semana más concurridos del año.
